Indagan origen de material explosivo
Buscan aclarar si fueron elaboradas por el EjércitoLa SecretarÃa de la Defensa Nacional (Sedena) y la ProcuradurÃa General de la República (PGR) buscan determinar si las granadas de fragmentación usadas en Tonalá, Jalisco, pertenecen al lote de armas fabricadas por el Ejército mexicano o fueron adquiridas en el mercado negro de Estados Unidos.
Fuentes de la Dirección de Materiales de Guerra dijeron a EL UNIVERSAL que los artefactos podrÃan haber sido sustraÃdos por desertores.
Indicaron que este tipo de armas son hechas en la Fábrica de Armas de la Sedena, bajo control de la Dirección General de Industria Militar. Señalaron que dicha fábrica elabora básicamente granadas de fragmentación y granadas de humo.
Otras piezas usadas eventualmente son las granadas de aturdimiento, empleadas para causar estruendo, descontrolar y distraer al enemigo mientras se realiza una operación de "golpe de mano" (asalto) a un blanco determinado, pero se fabrican muy pocas en la Defensa Nacional.
Una parte de las granadas de humo suele ir a la PGR y a algunas procuradurÃas estatales o a la PolicÃa Federal Preventiva (PFP). Las granadas de humo se usan en operaciones de control de multitudes, para marcar el terreno durante una operación de inserción de aerotropas o como marcadores para orientar a los helicópteros militares en zonas de descenso con luz diurna.
Las fuentes de la dirección de Materiales de Guerra señalaron que las granadas de fragmentación como las fabricadas por la Sedena, tienen un radio de alcance de unos 30 metros.
Según el Cuarto Informe de Labores del general Clemente Vega (2003-2004), indica que en ese lapso se fabricaron 126 mil 880 granadas para cubrir las necesidades de 191 mil 141 militares.


