A pesar de estar catalogado como Área Natural Protegida (ANP), el parque nacional Fuentes Brotantes ubicado en la delegación Tlalpan es víctima de un serio deterioro. En la actualidad sólo subsisten 22 hectáreas de las 129 que lo conformaban cuando se expropió y decretó parque nacional en 1934, señaló en entrevista Alejandro García Sandoval, administrador del parque.
Peor aún, apuntó, estas 22 hectáreas se encuentran amenazadas por la presencia de asentamientos irregulares, grandes cantidades de basura y la contaminación de su río y subsuelo.
"Está considerado como ANP y por lo tanto no debería haber ni invasiones humanas ni comercio establecido ni ambulantaje", expresó García Sandoval.
Sin embargo nada de esto se respeta. Precisó que de hecho existen 26 construcciones ilegales a lo largo del área, igual número de locatarios y al menos 20 ambulantes también.
En cuanto a los recursos naturales, el agua del manantial que corre por este bosque está amenazada tanto por las descargas de los habitantes, como por la basura y grasas que arrojan los visitantes.
Lamentablemente, manifestó, toda esta problemática se agrava porque se carece de recursos para combatirla.
"Este parque no tiene un solo peso asignado de presupuesto, ni federal ni delegacional; no contamos con ningún tipo de instrumento básico de limpieza, jardinería ni mantenimiento.
"Asimismo se carece de personal: ni biólogos que se encarguen de la flora y la fauna, ni jardineros, ni personal de limpia, ni vigilantes que resguarden la integridad del parque. La única persona contratada soy yo: el administrador, y me apoyo con siete jóvenes voluntarios, pero nada más". Explicó que la delegación asumió la administración de este sitio a partir del 19 de enero de este año, toda vez que antes estaba bajo resguardo federal.
Sin embargo, no cuenta con un solo peso de presupuesto porque tiene la figura de autogenerado.