Crónica: Tres estilos de convencer
San Felipe del Progreso: el grito de las jóvenes, unas 50, vuela y llega directo al escenario: "¡Mi vida, Peña, no importa que tengas dueña!". Sin pausa, con la misma fuerza, del otro lado del templete, otras chicas corean: "¡Enrique, bombón, contigo hasta el colchón!".
Y ante ellas, con la camisa roja empapada por el sudor, "despeinado" el caracterÃstico copete, Enrique Peña Nieto guiña el ojo izquierdo, sonrÃe, envÃa besos a las admiradoras que como si estuvieran ante un galán telenovelero, convierten sus voces en aullidos, responden: "¡Sà se puede, sà se puede!".
"Los mexiquenses merecen respeto. Que nadie venga a engañar o a prometer a diestra y siniestra. Yo vengo a comprometerme con ustedes. Y firmaré ante un notario los compromisos que haga. ¡Gracias por este apoyo! ¡Con esta fuerza es con la que voy a ganar y voy a gobernar!", dirá minutos más tarde el candidato del PRI al gobierno mexiquense, ante una multitud encabezada por su autodenominado "Club de Fans" y habitantes de este municipio, menos efusivos, atentos sin embargo a lo que se les dice.
Ixtlahuaca
Ixtlahuaca: "¡Ya llegó, ya está aquÃ, el que va a chingar al PRI!", corean las muchachas, siguen a Rubén Mendoza Ayala, quien celebra el recibimiento, continúa su caminata entre la valla humana y las banderas del partido Convergencia, aliado del PAN para las cada vez más cercanas elecciones.
"A ver, estas muchachas tan guapetonas, ¿no me van a dar mi beso?", pregunta el aspirante a gobernar el estado de México cuando se acerca y abraza a sorprendidas señoras, indÃgenas mazahuas en su tercera edad, en la parte final del recorrido hacia el templete.
"Mis amigas y amigos, ustedes tienen dos opciones: la que les da la televisión para tener un producto como la Coca-Cola, y la otra ¡tener un gobernador de carne y hueso! Yo, yo soy como ustedes, yo soy feo, pero trabador y vengo a decirles que no se dejen engañar por quienes gastan el dinero del erario en el niño bonito, el sobrino del gobernador. ¡Yo soy como ustedes, yo amo a mi estado, y me siento orgulloso de esta tierra, y voy a aprender su lengua!", manifestará Mendoza Ayala, quien provocará el aplauso fuerte de los convocados.
Lerma
Lerma: "¡Aquà está con nosotros la candidata de la esperanza! ¡Aquà está nuestra futura gobernadora!", pregona el joven que camina delante del grupo de visitantes, por los estrechos pasillos del tianguis. "Alguien como tú", se lee en las fotos que son repartidas entre los vendedores y los clientes. Yeidckol Polevnsky se detiene un minuto para comer el taco de barbacoa que le regaló un hombre animado, afectuoso, el mismo que cuando ella ya avanza hacia otro puesto, exclama: "¡Me gusta pa` primera dama!".
Un recorrido de casi una hora. Ella lleva consigo una bolsa de plástico, guarda en ella los papeles, cartas, peticiones que le entregan. "¿Cuánto cuesta el jitomate?", quiere saber. "¿Cuál es el pescado más barato?", preguntará. "Qué tal, yo soy Yeidckol", se presentará varias veces.
"Yo no necesito firmar con notario lo que diga. Yo creo en la palabra, y la cumplo, creo en la sinceridad de la gente, asà me he conducido toda mi vida. Y mi compromiso es traer la polÃtica social que tiene Andrés Manuel López Obrador en el Distrito Federal al estado de México. ¡Y vamos a limpiar la casa, vamos a correr a todos los corruptos! ¡Y vamos a bajar los salarios de todos los funcionarios de los niveles altos!"
?Voy ganando?
Rubén Mendoza Ayala: "¡A mà las encuestas me la pelan! Voy ganando, ¡voy a ganar! Y no nos podrán hacer trampa, tengo todo el estado cubierto, tendremos gente en todas las casillas".
Viaja en la parte delantera de su camioneta. Se dirige a la cancha de futbol, en la que espera el helicóptero en el que viajará a otro municipio mexiquense, y luego al Distrito Federal. Le acompaña una joven delgada, guapa, la que no se le separa ni un momento. Atrás, otro vehÃculo con los guardaespaldas y un auto en el que viajan jóvenes, colaboradores de su campaña.
Mendoza Ayala, el orador emotivo, el que lo mismo ha llorado ante miles de personas, que le propone matrimonio a una muy madura mujer mazahua, después de que ella le aseguró que no le va a pegar. El que llegó en bicicleta a un mitin en Ixtapaluca. El que provocó el llanto de una campesina, al prometer vibrante que en su gobierno habrá subsidios al campo, tractores comunitarios, un médico para cada 300 indÃgenas.
?Podremos ganar?
Yeidckol Polevnsky: "La verdad, cada vez estoy más motivada, con más deseos de seguir adelante y más convencida de que, a pesar de todo el poder al que nos enfrentamos, podremos ganar la elección".
Ella, en una de las varias caminatas. Recorridos por calles, por mercados, visitas a comercios, a puestos callejeros. Con ella, con fervor de conversa, la ex priÃsta Marcela González Salas, vestida de amarillo, blanco y negro. La candidata en campaña, ya come una jÃcama con chile piquÃn, ya confiesa: "Soy súper tragona, antojadiza".
Ella, en Metepec, ante casi 4 mil personas, aclamada. Casi tanto como aplaudió el público a la Sonora Dinamita, participante también en el evento. Yeidckol, la que entrega un televisor a la madre de familia afortunada ganadora en la rifa en la que también se regalaron licuadoras, planchas, estufas, refrigeradores, cortesÃa del PT.
?Vamos bien?
Enrique Peña Nieto: "¡Vamos bien, cada vez mejor! Las encuestas no votan pero sà dan la temperatura polÃtica. Mi campaña es de propuestas, pero sobre todo, de contacto con la gente, quiero sentirla, que me sientan. Por las noches, de verdad, llego todo adolorido, como si hubiera recibido una golpiza, pero ¡vale la pena!".
Bebe un té de gordolobo, árnica y manzanilla. Nunca le falta el brebaje ni alguien que le tienda la mano para darle la botella. "Traigo la garganta bien fregada, pero ya Emilio Chuayffet me recomendó un otorrino", platica. Va al mando de una flamante camioneta. Le sigue la larga caravana de asistentes, acompañantes, invitados especiales, cuerpo de seguridad, el equipo de campaña, las edecanes. Le espera la multitud, la que escucha hasta la saciedad el canto: "Él es Enrique pensando siempre en los demás", con música del tema de la telenovela "Rebelde". Y el mariachi que interpreta "El Rey", y la fila de taxis con su imagen en el cofre, la misma que se ve en tarjetas telefónicas, en espectaculares, en los medios tiempos de la liguilla futbolera, y las humildes señoras que se agolpan ante los vehÃculos extraños, que preguntan: "¿Qué me vas a regalar señor gobernador?", y extienden las manos.
Ellos, ella, candidatos en campaña. Cada cual su estilo, sus aliados, su estrategia. Ella, ellos, a menos de 40 dÃas de la crucial elección.


