Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
confirmaron el hallazgo de pintura mural de la época prehispánica,
posiblemente creada entre los años 1350 y 1400 d.C., en la fachada de
una plataforma piramidal que se ubica en la cima del llamado Cerro
Colorado, a dos kilómetros del poblado Coxcatlán, en Puebla.
La obra polícroma se asocia a la cultura popoloca, y tiene entre nueve
y diez metros de longitud, por 1.60 metros de altura, la cual fue
detectada tras una denuncia ciudadana que alertó sobre posibles
exploraciones sin autorización del INAH.
Arnulfo Allende, arqueólogo del Centro INAH-Puebla, y responsable de la
inspección del lugar del hallazgo, informó que tras el aviso de las
autoridades municipales se acudió a verificar el sitio, donde se
constató que el mural presenta un estado de conservación aceptable,
pese a que ya se encuentra expuesto.
"En la pintura que decora la parte inferior o banqueta de dicho
montículo, se pueden apreciar los cinco colores característicos de los
murales prehispánicos: rojo, amarillo, negro, blanco y una tonalidad
entre azul y verde".
"Los motivos expuestos aluden a figuras zoomorfas, en las que se
combinan los atributos de diferentes animales, uno tiene extremidades
de rana, otro muestra una cola enredada, tal vez de mono, mientras que
otro se identifica como un jaguar por las manchas en su cuerpo",
detalló el especialista, al precisar que el discurso del mural
—posiblemente esté vinculado con la fertilidad—, no puede determinarse
con exactitud porque todavía está cubierto por restos de tierra y lodo.
De manera preliminar, Allende adelantó que por el estilo de la
pintura y los fragmentos de materiales cerámicos asociados que se
encontraron en el sitio, se presume que esta obra prehispánica está
relacionada con grupos popolocas que se asentaron en el sur de Puebla,
y que tuvieron una filiación cultural con pueblos mixtecos-zapotecos
del norte de Oaxaca.
"Posiblemente corresponden a una ocupación del Periodo Posclásico,
alrededor de los años 1350 y 1400 d.C.", consideró el arqueólogo, luego
de puntualizar que para afinar esta cronología será necesario hacer una
exploración arqueológica controlada.
Los trabajos arqueológicos —añadió— también servirán para conocer las
dimensiones exactas de la plataforma decorada, toda vez que uno de los
extremo continúa enterrado. "Podría llegar a tener un total 12 metros
de longitud, en los que tal vez podría haber más imágenes", mencionó.
Allende comentó que hasta el momento no se han tocado las pinturas,
únicamente se hizo el registro fotográfico y la toma de medidas. "En
estos momentos en el Centro INAH-Puebla estamos elaborando un proyecto
para la atención de este patrimonio cultural, además de las medidas
que determinen restauradores para su correcta preservación".
Finalmente, el especialista añadió que con el apoyo del Ayuntamiento de
Coxcatlán se mantiene vigilancia permanente en el lugar del hallazgo,
con la presencia de elementos de la policía municipal.
sc