Amatitán, Jalisco.- Luis Miguel se fue en busca de nuevos horizontes. Dejó atrás un amor. Regresó a "su" tierra tiempo después pero encontró a su amada casada y con una hija. Luis Miguel es el valiente que sufre y haciendo gala de la tradición mexicana lucha por la mujer deseada. Esa es, a grandes rasgos, la historia del video que acompañará el tema El viajero, lanzado esta semana como preámbulo del disco de música ranchera que presentará en noviembre.
Amatitán, un poblado tequilero ubicado a 45 minutos de Guadalajara, recibió a Luis Miguel para la grabación de su video. El cantante llegó en helicóptero desde la noche del jueves a la Ex Hacienda San José del Refugio, ubicada en la calle Carmen de la Peña Rosales, a 300 metros de la carretera.
El viernes, el cantante dedicó todo su tiempo a la filmación.
Pasadas las nueve de la noche comenzó una fuerte lluvia, se acabó el ruido, no hubo más fuegos pirotécnicos y el olor a pólvora se disipó.
Apenas pudo concluirse la escena donde Luis Miguel llega a una fiesta popular montado a caballo. "Se baja y va a encontrarse con su prometida. Ahora están en otra escena, donde pasa una peregrinación con un cura al frente y gente detrás", explicó un miembro de la producción que pidió el anonimato. La lluvia comenzó a provocar la salida de extras y trabajadores.
Miembros del Grupo Folclórico Ciudad de Guadalajara relataron que para el clímax se preparó una fiesta popular, "así como si hubiera sido el grito ", expresó Itzia, una de las bailarinas.
René Arce, director del grupo, explicó que la escena donde Luis Miguel se reencuentra con su amada, interpretada por Yadhira Carrillo, es un momento "de sorpresa, porque ella no espera su regreso; está casada y en la fiesta todos se sorprenden cuando llega".
Luis Miguel lució varios atuendos campiranos, montó un caballo blanco y nadie dobló sus escenas. "Monta bien, iba y venía muy bien", comentó Arce.
Las bardas, con una altura de cuatro metros, que rodean la Ex Hacienda San José del Refugio guardaron los secretos del video, un discreto dispositivo de seguridad custodió la puerta principal de la finca, propiedad de una de empresas tequileras tradicionales de la región.
Entraron y salieron varias camionetas y autos de lujo. Algunos habitantes de Amatitán fungieron como extras, entre ellos la señora Ruth Aldana, quien acompañada de su hija Elizabeth Plascencia abandonó la finca alrededor de las 11 de la noche, sonriente, nueve horas después del horario que la citaron.
"Llegué a las dos de la tarde. Me habían dicho que tal vez tendría otro tipo de trato con nosotros, pero la verdad, mis respetos. Me voy con otra idea de Luis Miguel. Aproveché la oportunidad para acercarme y le dije: `Te voy a decir como te digo yo: Luis mi rey` y me dijo: `Ay señora, que linda`.
"La escena que tuve, me tocó junto a él y nunca lo vi sangrón". Su hija recibió un beso y un autógrafo, ambas se tomaron la fotografía del recuerdo. Por su parte, Lucy, otra bailarina, apuntó que el cantante sólo estuvo acompañado de un guardaespaldas: "El negro grandote que está diario con él muy a gusto".
Alrededor de la medianoche del viernes, la lluvia no dejaba de caer pero Araceli, otra de las extras, salió emocionada. Se quedó "miles de horas" con el vestuario y sólo grabó dos escenas de "una fiesta mexicana que se relaciona al video. Creo que a pesar del tiempo, de la lluvia, El Sol va a salir, se van a enamorar más de él", sentenció con una sonrisa.