Aunque el jefe delegacional de Gustavo A. Madero, Octavio Flores Millán, aseguró que durante la llegada masiva de peregrinos a la Basílica no habría comerciantes ambulantes que impidieran el paso, hasta ayer un tramo del Puente Papal lucía repleto de puestos semifijos. En un recorrido por la zona, EL UNIVERSAL constató que a partir de la calle Garrido decenas de comerciantes callejeros obstaculizaron el flujo de visitantes al recinto mariano.
"Algunos ambulantes no han respetado los acuerdos para desalojar los accesos principales a la sede guadalupana", declaró la diputada federal Lizbeth Rosas.
La legisladora del PRD dijo que "los ambulantes, auspiciados por la también diputada federal Rocío Sánchez no han abandonado el Puente Papal en su totalidad, aun cuando ya iniciaron los festejos".
En respuesta, la diputada Rocío Sánchez lamentó los señalamientos de su compañera de partido e indicó que "los grupos de ambulantes que han solicitado mi apoyo para conservar sus espacios ya se retiraron de la zona, en un acto de sensibilidad y consideración a los visitantes que vienen a La Villa, aunque Rosas diga lo contrario". A su vez, autoridades de la delegación Gustavo A. Madero informaron que a partir de hoy "las inmediaciones de la Basílica lucirán otro aspecto".
Manuel Cuevas, director general Jurídico y de Gobierno, aseguró que desde este día los vendedores informales que permanecían en la parte baja del Puente Papal serán reubicados en la lateral poniente de calzada de Guadalupe, así como en los tramos de Garrido y Ricarte por la aplicación al 100 por ciento del operativo Basílica 2003.
La presencia de vendedores en una parte del Puente Papal, hasta ayer miércoles, provocó inconformidad entre los ambulantes que se instalaban cerca del atrio, como Leticia Espinosa. "Todos nos comprometimos a liberar este espacio y ahora trabajamos en la calle Zumárraga. La delegación tiene la responsabilidad de retirar a los que ocupan todavía los espacios destinados a los peregrinos", apuntó.