Sufren vecinos visitas a la Virgen del Tepeyac
Informan colonos que los feligreses ensucian y bloquean acceso a las viviendasLa llegada masiva de peregrinos a la basÃlica de Guadalupe provoca inconformidades a los habitantes de colonias como Tepeyac Insurgentes debido a la acumulación excesiva de basura que dejan los visitantes, asà como la proliferación de botellas con orines y los obstáculos para entrar o salir a sus casas.
Guadalupe Fajardo, quien vive en la calle de Tenayo en la citada colonia, dijo que "es muy difÃcil vivir en la zona porque la celebración de la Virgen de Guadalupe provoca problemas que las autoridades no pueden ni quieren solucionar.
"Desde este fin de semana y hasta el 14 de diciembre debemos soportar a los peregrinos. Se acuestan en las banquetas e impiden el libre acceso a nuestro hogar. Además usan las protecciones de las ventanas como soporte de los techos que ponen para cubrirse durante su estancia", precisó la madre de familia.
En una ocasión, añadió, "opté por dejar mi automóvil frente a mi domicilio a fin de evitar que los devotos ocuparan los espacios de mi casa, pero salió contraproducente porque sirvió para que colocaran sus cobijas, bebidas y comida".
Por otra parte, Ricarda RodrÃguez, también vecina de la colonia Tepeyac Insurgentes, dijo que "hay peregrinos educados que vienen únicamente a expresar su fe a la Virgen de Guadalupe, pero hay otros que sólo se dedican a molestar a los residentes del lugar".
Para la señora RodrÃguez, la principal molestia derivada por el flujo de peregrinos a la BasÃlica es la dificultad para transitar libremente por las inmediaciones de La Villa.
"Los tarjetones de acceso vehicular entregados por la delegación Gustavo A. Madero, no sirven de nada debido a que una vez traspasada la zona restringida al flujo de automóviles no se puede avanzar por la concentración de personas, mucho menos se puede tomar el riesgo de continuar", dijo Ricarda RodrÃguez quien vive a unos pasos del recinto guadalupano.
Por otra parte, Leticia MartÃnez, joven estudiante de 20 años de edad y residente cercana a la avenida Montevideo, apuntó: "Hay peregrinos que vienen a adorar a la Virgen, aunque hay otros que sólo aprovechan la oportunidad para molestar a las muchachas como yo. También se encuentran otros que dejan acumulada la basura y no respetan las recomendaciones de los vecinos".


