Héctor Javier Sosa y Roberto Martínez Paz, los dos únicos consignados al Reclusorio Norte que permanecen detenidos por los disturbios del 2 de octubre, no alcanzan el beneficio de la libertad bajo fianza porque los destrozos que causaron durante la marcha exceden los 750 días de salario mínimo, es decir más de 32 mil pesos. Fuentes de la procuraduría capitalina informaron que empleados de la Torre del Caballito hicieron imputaciones directas contra los jóvenes, quienes resultaron ser estudiantes de una Preparatoria popular y de un Cetis, respectivamente.
Además se les identifica con imágenes fotográficas durante las agresiones, por lo que su participación en los hechos del pasado jueves esta debidamente sustentada de acuerdo con los funcionarios consultados.
Cabe resaltar que durante las horas posteriores a los disturbios, Roberto Martínez se acreditó como menor de edad, por lo que fue enviado con un grupo de 40 detenidos al Consejo Tutelar para Menores y regresado posteriormente a la agencia 50 del Ministerio Público, cuando se acreditó su mayoría de edad.
De los 59 detenidos en el MP (porque 16 fueron remitidos al juez cívico), 16 no fueron identificados como estudiantes, aunque sólo se identifica a uno, a El Chano , como integrante del Frente Popular Francisco Villa, quien declaró en su momento que un sujeto apodado El Súper es quien paga a varios agremiados para asistir a marchas o movilizaciones.