Al arribar a Londres los 13 ingleses expulsados del país el pasado lunes, por realizar actividades distintas a las que se les había autorizado en su permiso de internación, sostuvieron que son inocentes y se quejaron de maltrato por parte del gobierno mexicano. En conferencia de prensa, en el aeropuerto de Heathrow en Londres, el jefe de la expedición, Steve Whitlock, señaló: "Desde el 25 de marzo fuimos detenidos por las autoridades mexicanas mientras investigaban nuestra condición migratoria, y durante ese periodo, aunque en general el trato con nosotros fue justo, presentamos algunas quejas ante instituciones de derechos humanos en México, porque varias veces nos privaron del sueño".
Whitlock aseguró que fueron víctimas de la torpeza burocrática de las oficinas gubernamentales mexicanas, por lo que apelarán la decisión que tomaron de prohibirles por dos años el ingreso al país. "Se nos ha informado que a fin de contar con fundamentos para expulsarnos de México, las autoridades clasificaron al deporte de explorar cavernas como una ciencia; es el único país en el mundo en hacerlo", concluyó.
Responde Creel a británicos
Al ser consultado sobre las quejas que emitieron los 13 ingleses que fueron expulsados del país, el secretario de Gobernación, Santiago Creel, aseguró que están en todo su derecho de hacerlo, pero lo que hizo el gobierno de México fue aplicar la ley.
Dijo que se investigará cualquier denuncia que presenten sobre supuestas violaciones a sus derechos y podría reconsiderarse la sanción que se les ha impuesto en cuanto a no poder visitar, bajo ninguna circunstancia, el territorio nacional en los próximos dos años.
Sin embargo, insistió el secretario de Gobernación, está claro que cuando entraron a México no informaron la verdad de lo que tenían planeado hacer en las cavernas de Cuetzalan, Puebla.
Se demostró que vinieron a realizar una exploración, un mapeo, una investigación científica. Ciertamente no era una misión militar pero tampoco se dedicaron nada más al turismo, que era para lo único que tenían permiso, señaló Santiago Creel.
De esta manera el secretario salió al paso de las quejas que los británicos expresaron al llegar a Londres.
Por su parte, el vocero del gobierno de la Gran Bretaña aseguró que a pesar de que México recibió a tiempo la explicación de lo ocurrido y el mensaje de buena disposición por parte de la administración gubernamental británica de cumplir en el futuro con las exigencias que marquen para cualquier expedición, hasta ellos desconocen con exactitud la razón de la expulsión, misma que "esperamos recibir en breve", sin precisar la fecha, ni mediante el canal en que llegaría la respuesta, ya sea por la embajada británica en ese país o las oficinas de la Cancillería. (Con información de Agencias)