La Secretaría de Gobernación expulsó a los 13 espeleólogos británicos que exploraban en las cavernas de Cuetzalan, Puebla, al comprobarse que violaron la Ley General de Población porque ingresaron al país con visa de turista y realizaron actividades distintas a la que se les habían autorizado. La Secretaría de Gobernación estableció que durante dos años y bajo ninguna circunstancia podrán volver a territorio mexicano. Pasado ese tiempo, si quieren visitar México tendrán que presentar un recurso de "reconsideración" y detallar el motivo de su viaje.
Anoche, custodiados por personal de migración, los británicos abordaron el avión que los llevó de regreso a su país, y se precisó que no se les pagó el boleto sino que se utilizó el que ellos portaban con viaje redondo Londres-MéxicoLondres.
El secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, precisó que los militares y espeleólogos británicos se extralimitaron en su visado e infringieron los artículos 43 y 60 de la citada ley.
La sanción administrativa se resolvió después de que la Procuraduría General de la República (PGR) llegó a la conclusión de que no había elementos para proceder por la vía penal, indicó el secretario de Gobernación al anunciar la expulsión del país de los británicos.
El grupo de extranjeros expulsados lo integraron Stephen John Whitlock, Nicola Jayne Rowland, Kevin Andrew Welch, Michelle Olga Susan, Neil Martin Brammer, John Edwind Taylor, Barry James Norton, William John Roe, Jonathan Sims, Stephen Charles Milton, Robert Tobías, Cristopher Mitchell y John Cornhill.
Los ingleses se encontraban desde el viernes pasado en la estación migratoria de El Vergel, en Iztapalapa, donde se les notificó la resolución de las autoridades migratorias mexicanas y, de inmediato, se dispuso su traslado al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para que abordaran el avión de la línea comercial British Airways, vuelo VA-242.
Los espeleólogos se internaron en territorio mexicano el 27 de febrero con calidad migratoria de turistas, equipados con dos computadoras y equipo satelital para realizar investigaciones en las cavernas de Cuetzalan, pero sin informar de su propósito al gobierno de México.
Las autoridades se enteraron de sus actividades cuando seis de ellos quedaron atrapados a 90 metros de profundidad y se negaron a ser rescatados por los servicios de emergencia mexicanos y sólo admitieron ayuda de su país.
En conferencia de prensa, Armando Salinas Torre, subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, dijo que los expulsados en todo momento afirmaron que su objetivo era meramente científico, espeleológico, de exploración y conocimiento del subsuelo de las cavernas.
El funcionario dijo que ninguno de ellos aceptó que estaban en México en una misión militar, pero que reconocieron que llevaban a cabo actividades distintas a las que se les había autorizado.