La Procuraduría General de la República (PGR) abrió una averiguación previa contra los 13 británicos que realizaban investigaciones en las cavernas de Cuetzalan, Puebla, a quienes sometió a un extenso interrogatorio y a revisión. Al cierre de esta edición aún no se determinaba la situación de los investigadores británicos.
En la revisión se les encontró computadoras portátiles, radios de onda corta y un receptor GPS, que es un sistema de posicionamiento global a través de satélite, con el cual se puede determinar una ubicación terrena.
La averiguación previa 1255/DDF/2004 se inició a petición del Instituto Nacional de Migración (INM) con el fin de determinar si los ciudadanos británicos incurrieron en algún delito, entre ellos, violación a la Ley general de Población.
La comparecencia de los 13 ingleses fue atestiguada por el cónsul de Gran Bretaña en México, Andrew W. J. Morris. El diplomático estuvo presente en las declaraciones y revisión de 24 maletas que llevaban sus compatriotas.
La situación legal de los extranjeros se determinará según la PGR en las próximas horas. Ello, porque primero se tendrá que analizar toda la información y pruebas recabadas, lo que permitirá determinar qué actividades desarrollaron los ingleses durante su estancia en el país. Los 13 británicos, fueron trasladados a la delegación metropolitana de la PGR desde las 13:00 horas.
Su declaración ante el Ministerio Público federal requirió la presencia de especialistas como Javier Vargas Guerrero, jefe de Espeleología y de la Asociación de Montañismo y Exploración de la UNAM.
De esta forma, los 13 ciudadanos británicos quedaron a disposición del INM y por la noche fueron trasladados a las instalaciones de Iztapalapa, en espera de que en las próximas horas se defina si se ejercitará acción penal en su contra.
Rechazan apoyo de la CNDH
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) informó que los 13 ciudadanos británicos rechazaron la asistencia de este organismo.
Indicó que visitadores de la CNDH acudieron a la estación migratoria de Iztapalapa, como lo hacen de manera cotidiana, para explicar a los ingleses cuáles son las garantías fundamentales de las que gozan y el derecho que les asiste de presentar una queja si lo consideraban conveniente.
Aclaró que "este ofrecimiento se hizo de la manera habitual y en igualdad de condiciones al que reciben todas las personas que son trasladadas a la estación migratoria de Iztapalapa", pero aseguró que ninguna de las personas de este grupo manifestó su interés por hacer efectivo ese derecho.
Por su parte, el gobierno del Reino Unido insistió ayer en que los cinco militares británicos no buscaban uranio en las cavernas de Puebla. Mediante un comunicado, del Ministerio de Defesa de ese país se aseguró que cualquier insinuación de que ellos explotaban minas, es incorrecta.