Torreón , Coah. La Comisión Nacional del Agua (CNA) aseguró que ya entregó a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Natutrales (Semarnat) el estudio de impacto ambiental que exigen unos 10 mil campesinos de la región lagunera para permitir la construcción de dos presas sobre el río Aguanaval, el más importante de la cuenca que comparten los estados de Durango y Coahuila. La CNA pretende construir las presas Cañón de la Cabeza y El Tigre, a lo que se oponen grupos de campesinos, empresarios y otros sectores agrícolas ante el peligro de que se sequen los manantiales naturales de la región y se afecte la Reserva Ecológica de la Flor de Jimulco, una zona de La Laguna rica en flora y fauna.
Luis López Álvarez, dirigente del Congreso Agrario Permanente (CAP), advirtió que al menos 10 mil campesinos laguneros de Coahuila y Durango están dispuestos a bloquear la construcción de las dos presas si antes no se les da a conocer el estudio de impacto ambiental.
Sin embargo, el dirigente aclaró que los campesinos no se oponen a que se construyan las presas, siempre y cuando sean reguladoras o "rompepicos", y no contenedoras, porque los mantos acuíferos de una amplia zona sufrirían una seria agresión debido a que ya no habría liquido para su recarga.
Las presas "rompepicos" permitirían que el agua corriera por el río para mantener la vida de los mantos freáticos y regularía el cauce para evitar las inundaciones que en épocas de lluvias también son una amenaza para los agricultores, dijo López Álvarez.
Según los campesinos laguneros, la construcción de las presas del Cañón de la Cabeza y El Tigre, programadas por la CNA con una inversión de más de 320 millones de pesos, afectaría por lo menos a 30 comunidades rurales del área de la Flor de Jimulco, tanto de Durango como de Coahuila.
Asimismo, los campesinos indicaron que con la construcción de las presas afectarían unas 100 hectáreas de cultivo aledañas al río y se desaparecería el ejido Oriente Aguanaval del ejido Simón Bolívar; además, habría que reubicar a poco más de mil campesinos, con lo que se convertiría en un pueblo fantasma, como ya ocurre con el ejido Estación Otto por falta de agua.
López Álvarez también advirtió que el proyecto viola un decreto del municipio de Torreón, que consideró la región de la Flor de Jimulco como reserva ecológica.
Acatarán dictamen de Semarnat
El gerente regional de la Comisión Nacional del Agua, Miguel Ángel Jurado Márquez, informó que el estudio de impacto ambiental fue entregado el pasado 16 de febrero y que el dictamen que emita la Semarnat se acatará con respeto porque no se trata de imponer ningún proyecto ni tomar decisiones unilaterales.
Según Jurado Márquez, el proyecto es benéfico porque permitirá resolver las inundaciones que se tienen cada año en las zonas marginales del río Aguanaval, ya que serán presas reguladoras de avenidas y no de almacenamiento.
El funcionario reiteró que las presas rompepicos sirven para eliminar los excesos en las avenidas en el río Aguanaval, que presenta caudales muy importantes por un periodo muy corto.
El gerente regional de la CNA adelantó que se espera que con el estudio de impacto ambiental entregado a la Semarnat se aclaren muchas dudas, aun cuando admitió que están dispuestos a intercambiar puntos de vista sobre el estudio y estarán atententos a lo que la opinión pública requiera.
"Si se insiste en este proyecto es porque es viable y benéfico. No hay más interés que resolver el problema añejo que desde siempre existe en la región", añadió.
Ignacio Corona Rodríguez, delegado de Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Natutrales en Coahuila, confirmó que ya fue presentado el estudio de la CNA en la ciudad de México y que la Dirección General de Impacto Ambiental dará respuesta en los próximos 60 días, como lo marca la ley.