La diabetes constituye la principal causa de muerte y representa entre el 5 y 10% del presupuesto destinado para salud en los países en vías de desarrollo. Y de acuerdo a las proyecciones, para el año 2025, México tendrá 11.7 millones de diabéticos.
En una encuesta realizada en seis países incluyendo México (Alemania, India, Reino Unido, Canadá y Francia) se evaluó el impacto económico y social de la diabetes, sus complicaciones y las implicaciones en la vida cotidiana.
Los costos se elevan debido a la atención de las enfermedades asociadas: como las del corazón (infarto al miocardio o insuficiencia cardiaca) y cerebrovasculares (infarto isquémico o derrame cerebral). Así como la insuficiencia renal, lo cual genera altos costos, afirma el endocrinólogo Jesús Vázquez Leduc.
La encuesta señala que en México, los pacientes gastan en promedio 2 mil 459 pesos mensuales para reducir el riesgo de complicaciones y mejorar su calidad de vida.
Una enfermedad a la alza
A pesar de que la diabetes mellitus tipo 2 es uno de los principales problemas de salud en el mundo y de que se tienen bien identificados los factores de riesgo, el número de pacientes va en aumento.
La obesidad y el sobre peso se ha convertido en un aspecto determinante en el incremento de la enfermedad. Las personas con esta condición tienen resistencia a la insulina, es decir, no la pueden aprovechar.
Por ello, las personas con factores de riesgo asociados como el antecedente familiar y sobrepeso deben realizarse exámenes, evitar el consumo de tabaco y alcohol.
El especialista recomendó que se debe tener una glucosa en ayunas menor o igual a 100 mg/dl y la glucosa dos horas después de haber comido menor a 140 mg/dl.
Pero, apuntó, que es recomendable que al paciente diabético se le realice un estudio para determinar la hemoglobina glucosilada A1c (HbA1c), que es una medición que marca el promedio de glucosa que se ha mantenido 3 meses.
Las recomendaciones internacionales establecen un máximo aceptable de 7% que equivale a un promedio trimestral de 170 mg/dl, la norma oficial Mexicana indica hasta 6.5%, aunque recomiendan llevarla a los valores del paciente sin diabetes que es menor a 5%.
Novedosos tratamientos
En los pacientes con diabetes tipo 2, el efecto de las hormonas llamadas incretinas está disminuido, lo cual contribuye a la elevación de la glucosa. Por consiguiente, aumentarlas con el uso de potenciadores de incretinas representa una nueva estrategia para mejorar el control de la glucemia.
Uno de los potenciadores de incretinas es la sitagliptina que ya fue aprobado en Estados Unidos, México, Brasil y en otros 54 países para su venta.
Además hay otra alternativa, la combinación de metformina con una sustancia (vildagliptina) que facilita y ayuda a mejorar el control glucémico diario del paciente, actuando de manera selectiva, ya que se activa cuando la glucosa está elevada y ayuda a preservar las células del páncreas que producen la insulina.
moh