Los gobiernos de Reino Unido y de Canadá, junto con la provincia de Quebec, acordaron proveer un paquete de ayuda de 700 millones de dólares para Bombardier, el grupo canadiense de transporte, con el objeto de que desarrolle una nueva flotilla de aviones con un promedio de 110 a 130 asientos. Bombardier todavía tiene que asegurar las órdenes de los nuevos aviones, conocidos como C-Series, y no espera tomar una decisión firme sobre seguir adelante con el desarrollo del programa de 2 mil 100 millones de dólares, sino hasta después de septiembre.
El proyecto es uno de muy pocos para el desarrollo de jets comerciales nuevos, aparte de las aeronaves Airbus A380 superjumbo y Boeing 787 Dreamliner, las cuales están siendo desarrolladas por la industria aeroespacial.
El nuevo avión situará a Bombardier en competencia directa con las líneas principales de Airbus y Boeing, los modelos A318 y 737-600.
La ayuda del gobierno, conforma una tercera parte del costo estimado del proyecto C-series. Reino Unido contribuirá con 340 mdd, es decir casi la mitad del paquete total de ayuda, el gobierno federal de Canadá aportará 262.5 mdd y Quebec 87.5 mdd.
Si el proyecto es aprobado, el ensamblaje final hará en los aeropuertos de Mirabel y Dorval en Montreal, mientras que las alas, el estabilizador horizontal y los nacelles, serán construidos en la planta de Bombardier en Belfast, al norte de Irlanda.
La ayuda de Reino Unido costará de 150 millones de libras en ayuda de lanzamiento, a pagar a través de un sistema de regalías en las ventas de las aeronaves, y 30 millones de libras esterlinas en asistencia regional selectiva.
La planta de Belfast tiene una fuerza laboral de 5 mil 400 empleados y se estima que el proyecto C-Series cree mil 700 empleos entre el año 2010 y el 2023, y mil 500 empleos más en la cadena de suministro de Reino Unidos. La portavoz de David Emerson, ministro de la Industria de Canadá, dijo la semana pasada que la parte canadiense del paquete de ayuda tenía las mismas condiciones que un programa ya existente para otras compañías de tecnología, diseñado para cumplir con las normas de la Organización Mundial del Comercio en materia de subsidios gubernamentales.
Bombardier y su principal rival, Embraer de Brasil, han estado en disputas desde hace varios años sobre la legalidad de la asistencia financiera proveniente de sus respectivos gobiernos. Los medios de comunicación canadienses reportaron la semana pasada que hasta ahora Bombardier había liquidado una cuarta parte de su deuda de 800 mdd en préstamos del gobierno desde 1972.
Un portavoz de Bombardier dijo que la compañía estaba en pláticas con todas las redes de aerolíneas tradicionales, con las empresas de transportes de bajo costo y con las compañías de arrendamiento.
Bombardier dijo que los costos operativos de su nuevo avión serán 15 por ciento menores a los de rivales como el A318 de Airbus y el 737-600 de Boeing.