CABO CAÑAVERAL, Flo. (EFE). Los técnicos de la NASA completaron el pasado viernes las conexiones de cables al medidor de combustible en el depósito exterior del transbordador Discovery, mientras los siete astronautas se preparan, por segunda vez, para el lanzamiento. Se espera que la astronauta Eileen Collins, que comandará la misión del Discovery, y los otro seis miembros de la tripulación retornen a Cabo Cañaveral desde el Centro Espacial Johnson, en Houston (Texas), durante el fin de semana para ultimar sus preparativos.
El lanzamiento del transbordador se suspendió el 13 de julio, dos horas antes de la fijada para el despegue, cuando los técnicos detectaron fallas en un medidor de combustible en el fondo del depósito exterior, que carga 1.8 millones de litros de oxígeno e hidrógeno líquidos.
El despegue se ha fijado ahora para el martes 26 de julio a las 14:29 GMT (9:29 hora del centro de México). Esta será la primera misión de un transbordador desde que el 1 de febrero de 2003 el Columbia se desintegró cuando retornaba a la Tierra, después de un viaje de 16 días, y murieron sus siete tripulantes.
Los meteorólogos de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) observan con atención la evolución de una nueva tormenta tropical, Franklin la sexta en la temporada de huracanes del Atlántico, y que ayer cubría las islas Bahamas, cercanas a Cabo Cañaveral (Florida), desde donde se lanzará la nave.
El pronóstico actual señala que Franklin se moverá hacia el este, sobre el Océano Atlántico, alejándose de las costas de Florida.
Al mismo tiempo, y después de algunas demoras, la NASA completó ayer el traslado del transbordador Atlantis, otra de las naves en activo, desde su hangar hasta el Edificio de Ensamblaje de Vehículos, donde será sujetado al tanque exterior.
El Discovery, el Atlantis y el Endeavour son los tres aparatos que quedan de la flota de transbordadores espaciales que inició sus vuelos en 1981.
La misión del Discovery está siendo ahora objeto de extremas medidas de precaución. Por eso, durante las pasadas dos semanas, una docena de equipos de ingenieros, traídos por la NASA de todo el país, han buscado las causas de la falla de uno de los cuatro medidores de combustible en el fondo del tanque exterior, y llegaron a la conclusión de que, probablemente, la falla se produjo por interferencias electromagnéticas.
La NASA fijó ayer sábado, a las 16:00 GMT (11 horas del centro de México) el comienzo de la cuenta regresiva para el lanzamiento, y unas 20 horas después debe iniciarse la carga de combustible en los dos compartimentos del depósito, que mide el equivalente a un edificio de 15 pisos de altura.
Los técnicos realizaron ayer el tendido de cables y la instalación de los circuitos que operan los cuatro medidores de combustible en la parte de abajo del depósito.
Los expertos han explicado que aunque no se determinó con precisión la causa de la falla, si volviera a ocurrir cuando esté en marcha el lanzamiento el martes próximo será una "falla esperada" y por lo tanto podría seguirse adelante con la partida de la nave.
La NASA tiene un periodo propicio para lanzamientos hasta el 31 de julio, y si no logra enviar al espacio al Discovery antes de esa fecha, deberá esperar al próximo periodo que comienza el 9 de septiembre. Si el Discovery sufriera daños, sus siete tripulantes se refugiarían en la Estación Espacial Internacional que orbita a 385 kilómetros de la Tierra y el Atlantis acudiría en su ayuda.