J. Jaime Hernández
El Universal
Jueves 13 de abril de 2006
LOS ÁNGELES.- La cuenta regresiva para la realización de "un día sin inmigrantes", que pretende paralizar Estados Unidos el próximo 1 de mayo, ha desatado una intensa contraofensiva empresarial. El objetivo es frustrar el boicot, acallando las voces de los mismos locutores de radio que jugaron un papel clave en las marchas de inmigrantes que han tomado las calles para exigir una reforma migratoria incluyente.
"Los altos ejecutivos de empresas como Univisión, después de mantener conferencias de costa a costa, reunieron a sus principales locutores y les dieron la orden de no participar en la campaña a favor del boicot para no enfurecer a sus patrocinadores. Les han prohibido incluso mencionar la palabra boicot durante sus programas que se transmiten en todo el país", reveló a EL UNIVERSAL un alto ejecutivo de la radio que pidió permanecer en el anonimato.
Apenas el pasado 21 de marzo, personalidades de la radio en español como Eddie Sotelo (El Piolín), Renán Almendárez Coello (El Cucuy) o Ricardo Sánchez (El Mandril) anunciaban en la alcaldía de Los Ángeles la conformación de un solo frente común para apoyar la marcha que reunió a más de un millón de manifestantes en esta ciudad.
Desde las páginas de Los Angeles Times, los nombres de estos locutores fueron presentados como los héroes y artífices de un éxito sin precedentes en un movimiento emergente en defensa de los derechos adquiridos de los inmigrantes.
Hoy, la fuerza de ayer se ha transformado en su debilidad. Su popularidad se ha convertido en el principal enemigo de una campaña de boicots que amenazan con paralizar el país el próximo 1 de mayo.
La idea es que ese día ningún migrante trabaje en Estados Unidos como medida de presión a los legisladores para que aprueben una reforma migratoria que abra las puertas a la regularización y también para que se les reconozca su derecho al trabajo, a la educación de sus hijos y a los servicios médicos en este país.
Pero en empresas como Univisión, "ninguno de sus ejecutivos apoya el boicot. Nadie quiere enojar a sus patrocinadores. Nadie quiere provocar a los empresarios que perderían millones de dólares con un boicot. Por eso le han prohibido a sus presentadores promoverlo", comentó un ejecutivo de esta empresa que pidió permanecer en el anonimato.
Por el momento, ninguna personalidad de la radio en español ha aceptado haber recibido consigna alguna contra el boicot. Sin embargo, desde programas como "Piolín por la mañana", su conductor Eddie Sotelo ha lanzado una campaña con el fin de atemperar los ánimos y desmarcarse de los organizadores de "un día sin inmigrantes" o "sin mexicanos".
La respuesta, desde algunos sectores que se sienten traicionados por los locutores no se ha hecho esperar: "¡Piolín, primero nos calentaste y hoy nos das la espalda!... ¡Nos has traicionado!", le espetó a Eddie Sotelo un radioescucha que se identificó como César durante la emisión de ayer miércoles.
EL UNIVERSAL intentó ayer infructuosamente ponerse en contacto con los responsables de Univisión en Los Ángeles y en Washington.