A la hora de rastrear la historia de la ciudad de México no sólo los edificios y relatos pueden auxiliarnos, los documentos oficiales son un testimonio vivo de las relaciones de sus ciudadanos con sus gobernantes a través del tiempo; parte vital de la memoria de esta urbe construida sobre un valle de subsuelo fangoso que hoy nadie recuerda. Rescatar la memoria de esta ciudad inaprensible, gigantesca, que no deja de cambiar día tras día y que da cuenta de ello mediante firmas, sellos, planos, decretos, es uno de los objetivos del Centro de Documentación Francisco Gamoneda del Archivo Histórico del Distrito Federal (AHDF), dependientes de la Secretaría de Cultura, que reabre hoy sus puertas en el mismo lugar en el que hace 83 años fue inaugurado por primera vez.
"Es la biblioteca más antigua y grande de Latinoamérica especializada en una ciudad. Perteneció al archivo privado del Ayuntamiento hasta 1900 y se nutrió durante años por los diferentes cabildos y publicaciones nacionales y europeas", comenta Estela Reséndiz, responsable del lugar.
Su génesis data de 1921 cuando Gamoneda, un asturiano jefe de la sección del Archivo, Museo, Biblioteca y Publicaciones del Ayuntamiento, decidió abrirla al público en general porque hasta esa fecha sólo los cabildos podían consultarla. Entonces era conocida como la biblioteca de la Carbonera y estaba ubicada en el primer piso del antiguo Ayuntamiento, donde nuevamente estará.
Al reabrirse su propósito es ser la única biblioteca especializada en el DF con capacidad para albergar 30 mil volúmenes de publicaciones oficiales y de centros de investigación como la UAM, UNAM y El Colegio de México.
El archivo y la biblioteca del Ayuntamiento de México permanecieron juntos hasta que, en 1964, tres cuartas partes de su patrimonio fueron enviadas al Museo de la Ciudad. Y en 1981, lo que restaba quedó bajo custodia del AHDF. Esta instancia es la que ahora decide poner fin a su peregrinaje y reunir el material únicamente de la biblioteca que resguarda en su sede en la calle República de Chile 8 y el de la Carbonera para reintegrarlo al Ayuntamiento con la idea de que sea un acervo de cerca de 10 mil documentos entre boletines municipales, memorias, reglamentos, gacetas, planos y mapas oficiales que brinde los servicios de consulta en sala, intercambio bibliográfico, servicio de reprografía y libro club. La parte que se refiere sólo al archivo quedará en la sede de la AHDF.
El Centro de Documentación cuenta con planos, carteles de inicios del siglo XX y toda la bibliografía más reciente digitalizada y en CD-ROM, videos y audiocasetes, además de una base de datos con 2 mil 500 títulos del material que se refiere propiamente a la documentación de los expedientes del fondo del ayuntamiento que se pueden consultar en internet.