Houston (Agencias). Aún sin tocar tierra, el huracán Rita se cobró ayer la vida de 24 personas cuyo autobús se incendió mientras huían del meteoro, que se aproximaba a las costas de Texas y Louisiana y parecía dirigirse hacia el corazón de la industria de refinación petrolera de Estados Unidos. El huracán fue perdiendo fuerza, hasta ser degradado a categoría tres, con vientos de 200 kilómetros por hora, mientras miles de personas huían a bordo de sus vehículos y las hileras en las carreteras se hacían eternas.
En una de esas filas se encontraba un autobús que transportaba a 38 residentes del hogar Brighton Gardens de Bellaire para ancianos y que se incendió en las afueras de Dallas. Según fuentes oficiales, al menos 24 personas fallecieron y la principal ruta de evacuación se cerró momentáneamente. Los tanques de oxígeno usados por algunos pasajeros estallaron cuando los frenos del vehículo desencadenaron el incendio, que se extendió por todo el camión.
Oficiales de policía, el conductor del autobús y hasta algunos ancianos intentaron salvar a los pasajeros antes de que comenzaran los estallidos.
El incendio se produjo en medio de la huida masiva que generó un caos vial en Texas y Louisiana. Las autopistas quedaron colapsadas, con 2 millones de personas en coches y autobuses intentando salir de la zona.
Anoche un intenso incendio se declaró en el corazón de Galveston; el fuego se extendió con rapidez a tres edificios del centro de la ciudad avivado por vientos de entre 100 y 115 kilómetros por hora relacionados con la proximidad del ciclón. Las autoridades locales confirmaron que los edificios se encontraban vacíos en el momento del incendio aunque se desconocen las causas del fuego.
Por su parte, el gobernador de Texas, Rick Perry, dijo que la Guardia Nacional estaba abasteciendo de combustible a los coches que se quedaron detenidos por falta de gasolina. Personal de la Cruz Roja atendió a unos 6 mil de estos automovilistas. Las iglesias ofrecieron alojamiento a las personas varadas.
A las 21:00 GMT, el centro del huracán Rita se encontraba 249 kilómetros al este-sureste de Galveston y 225 kilómetros al sureste de Port Arthur, en Texas.
Rita se dirigía hacia el noroeste a cerca de 19 kilómetros por hora y, aunque se esperaba que tocaría tierra la madrugada de hoy, desde ayer comenzaron a sentirse sus efectos en la costa noreste de Texas, primero sobre Louisiana y luego Port Arthur, Beaumont y Galveston, en Texas, donde ya se reportaban los primeros apagones. En Beaumont y el área de Port Arthur hay una seria de refinerías y plantas químicas que podrían verse afectadas. De hecho, al menos 18 de las 25 refinerías en la zona, en las que se procesa cerca de 25 por ciento de la demanda de crudo del país, fueron cerradas. Según los últimos informes, Houston y gran parte Galveston no recibirían el impacto directo del huracán.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, canceló a último minuto su viaje a San Antonio, Texas, para no interferir con los preparativos. En lugar de detenerse en esa ciudad, Bush viajará directamente al estado de Colorado para monitorear los preparativos desde allí.
A las personas que no lograron huir de Houston, el alcalde de la ciudad les recomendó permanecer en sus casas. Perry, por su parte, recomendó: "Sean fuertes, permanezcan tranquilos y recen por Texas".
El aeropuerto internacional de Houston quedó cerrado ayer por la tarde al tráfico aéreo, según informaron autoridades en un comunicado.