Madrid. Los atentados terroristas cometidos en Londres el pasado 7 de julio no se podían haber evitado a pesar de que los servicios de inteligencia británicos son los mejores de Europa, ya que estamos ante una especie de III Guerra Mundial que es imposible combatir únicamente con medidas policiales. Son palabras de Antonio Elorza, uno de los mayores expertos en terrorismo que hay en España, además de autor de libros como El integrismo en el Islám y El nuevo terrorismo islamista y de numerosos artículos en el diario El País .
En entrevista con EL UNIVERSAL, el catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid cree que el terrorismo islámico se combate "rehaciendo la política en relación a los colectivos musulmanes". "Vivimos una extraña III Guerra Mundial, una Yihad (Guerra Santa) mundial que exige apostar por los musulmanes y por el Islam, y no por la Yihad", afirma.
En su opinión, lo que falló el 7-7 fue lo mismo que falló el 11-M en Madrid: "Pensar que tolerando la formación de grupos radicales nos veremos recompensados con una neutralidad y ausencia de agresiones". "Pero no podemos aspirar a tener el control policial y confiar en que la fiera no ataque", explica.
Elorza reconoce que el servicio británico de inteligencia es el mejor de Europa, "pero la mayoría de los terroristas que ponen bombas son chicos jóvenes, aparentemente tranquilos y encantadores de quienes es difícil sospechar".
El sociólogo destaca además otro factor del caso británico como es el hecho de que en la capital circula tranquilamente propaganda radical islamista. "En las mezquitas más importantes de la ciudad se venden folletos sobre la Yihad en la que aparecen en la portada terroristas con un Kalashnikov en la mano, y en las librerías hace unos años se podían encontrar textos integristas traducidos al inglés dirigidos a los musulmanes de segunda generación protagonistas ahora de los atentados, y cintas de música llamando a la revolución islámica", explica. "Se ha formado una sociabilidad radical muy grave. Ya no se trata de unos grupos infiltrados sino de grupos de emanación lógica, un colectivo que en los últimos 15 años ha recibido un bombardeo ideológico basado en la exaltación de la Yihad y en el odio a Occidente", añade. Por ello, Elorza cree que si a todos esos jóvenes musulmanes les dicen que la Yihad es santa, Alá el más poderoso y Occidente la degeneración y un mundo satánico enfrentado a su santa fe "es lógico que algunos reivindiquen una identidad guerrera y criminal".
Para el sociólogo, lo importante es recordar a los ciudadanos que el Islam, como tal, no lleva a la violencia, "pero desgraciadamente hay unas minorías que se inspiran en los textos sagrados y que practican y justifican su violencia de una manera absolutamente descarnada".