Nueva york . La compra de armas por parte de Venezuela no es una amenaza militar para Estados Unidos, como tampoco lo es la presencia de terroristas en Cuba. Sin embargo, ambos casos preocupan a las autoridades estadounidenses, según repitió ayer el general Bantz John Craddock, responsable del Comando Sur desde el pasado noviembre, quien también describió como "mejores que nunca" sus relaciones con los militares latinoamericanos. "La compra de armamento en Venezuela no supone una amenaza militar, pero nos preocupa porque puede crear inestabilidad, y eso no es bueno en una región que ya es inestable por varias razones como la pobreza, la desigualdad, el narcotráfico...", señaló el general al mando de las relaciones militares con América Latina a excepción de México, englobado en el Comando Norte.
Respecto a las información que destaca la presencia de terroristas en territorio cubano, Craddock dijo que tampoco la isla es una amenaza desde una perspectiva militar: "Lo que preocupa a EU es la amenaza potencial que supone cualquier lugar donde haya terroristas".
Durante su conferencia en la Sociedad de las Américas de Nueva York, el general enumeró los principales desafíos en América Latina: el terrorismo transnacional, el narcotráfico, las pandillas ("con más miembros en Centroamérica que la propia policía de estos países"), la pobreza, los desastres naturales y la corrupción, que definió como "un cáncer", además de los secuestros. "En Latinoamérica se produce el 75 por ciento de los secuestros mundiales, con Colombia en primer lugar", si bien destacó que la cooperación con el Ejecutivo colombiano "es un gran ejemplo".
El general afirmó que las relaciones con sus colegas latinoamericanos son "mejores que nunca", basadas en la "diplomacia, la cooperación y el intercambio de información" en esta nueva era. "Las actuales amenazas no son convencionales, por eso tenemos que ser flexibles y ya no nos centramos en las tácticas militares convencionales".