El gobierno de México negocia con autoridades de Estados Unidos la posibilidad de tender un mayor número de ductos que crucen la frontera entre ambos países, para tener mayor flexibilidad de acceso a los gasoductos del estado de Texas. Con ello, de acuerdo con el subsecretario de Política Energética y Desarrollo Tecnológico de la Secretaría de Energía (Sener), Francisco Barnés de Castro, Pemex podrá prever contingencias por la falta de gas natural producido en México, que afecta la operación de plantas generadoras de electricidad.
Aunque todavía se evalúa el número de ductos y capacidad de distribución, los lugares están identificados: Mexicali, Ciudad Juárez, Samalayuca y Piedras Negras, lo que permitiría otorgar garantía de abastecimiento de gas natural a los inversionistas privados que construyan plantas de generación de electricidad en territorio mexicano, y al mismo tiempo darle mayor salida al gas que se exporte a Estados Unidos.
En los acercamientos y negociaciones han participado por parte del gobierno de EU: Paul Hudson, director de Asuntos Comerciales y Regulatorios, Oficina del gobernador de Texas; Vicky Bailey, subsecretaria para Asuntos de Políticas Públicas y Relaciones Internacionales, Departamento de Energía de Estados Unidos, y Charles Matthews, comisionado, Railroad Texas Comisión, entre otros.
Por México, los negociadores han sido Francisco Barnés, subsecretario de Política Energética y Desarrollo Tecnológico de la Sener; Manuel Betancourt, director general de Desarrollo Industrial de Hidrocarburos, también de la Sener, y Claudio Urencio, subdirector de Ductos, Pemex Gas y empresarios como Marcelo Chauvet, director general de Compañía Mexicana de Gas.
Actualmente, México y Estados Unidos comparten 13 interconexiones cuya capacidad para exportar e importar gas natural es del orden de mil 500 millones de pies cúbicos diarios, aunque en este momento esos ductos no están siendo utilizados a toda su capacidad.
De acuerdo con Rafael Decelis, de la Comisión de Energía de Canacintra, el plan que está en estudio por parte de las autoridades mexicanas revela la inconsistencia de los programas para asegurar el abasto de gas natural.