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Un diagnóstico de la SSP federal revela que el dinero que reciben los secuestradores a cambio de la liberación de sus víctimas es usado para instalar giros negros.
El estudio sobre el perfil de los plagiarios menciona que los delincuentes dedicados a este delito han optado por invertir sus ganancias ilícitas en la instalación de establecimientos irregulares con el fin de “aumentar su poder adquisitivo para la compra de bienes materiales”.
De acuerdo con autoridades de la dependencia federal, ésta es una de las líneas de investigación sobre las que se trabaja para ubicar a integrantes de bandas de plagiarios y se dará seguimiento a giros negros constituidos en los últimos dos años en la zona metropolitana.
El informe, del que EL UNIVERSAL posee una copia, también indica que los recursos que obtienen estas organizaciones criminales —que exigen sumas que oscilan entre los 500 mil y 20 millones de pesos— se reparten en la mayoría de los casos acorde a la jerarquía de cada integrante dentro del grupo delictivo.
El procurador Eduardo Medina Mora aseguró que en la guerra contra el crimen no habrá tregua para los delincuentes.
Al participar en Chihuahua en una reunión con procuradores de Justicia de todo el país, dijo que con ello se logrará recuperar la confianza de la sociedad.
Antes, en una entrevista por televisión, aceptó que los penales de alta seguridad de México están a punto de la saturación, por lo que es importante crear dos nuevas prisiones con módulos especiales para secuestradores.
Un reporte del secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública entregado a los diputados, menciona que 64% de los policías en México considera que las instalaciones policiacas son inadecuadas, insuficientes, sin espacios, deterioradas y mal ubicadas; y 53% admite que su equipo es deficiente, obsoleto y escaso. (Con información de Luis Carlos Cano y Andrea Merlos, corresponsal y reportera)