11:24 Devastado por Wilma, Cancún se encuentra pasmado bajo el ojo del poderoso huracán, mientras pobladores y turistas se preparan para resistir otra embestida más de las bandas del meteoro que, con más de 185 kilómetros por hora, avanza sobre el norte del estado en dirección al Golfo de México.
Calles bajo el agua, con más de un metro de altura, árboles derribados, edificios con graves daños estructurales y los servicios públicos colapsados, fue el saldo que dejó el meteoro durante las últimas horas.
Tras una noche muy difícil, en la que prácticamente nadie pudo dormir, los nativos y visitantes tratan de animarse para lo que todavía les falta.
"Ha sido tremendo, pero hemos podido sobrevivir", dijeron los huéspedes de uno de los hoteles ubicados en la avenida Tulum, que fue habilitado como refugio.
Por su parte, el Centro Nacional de Prevención de Desastres de la Secretaría de Gobernación mantiene la alerta roja en los estados de Quintana Roo y Yucatán, en donde Wilma barre con vientos de 185 kilómetros por hora y azota con fuertes aguaceros a más de un centenar de municipios.
A su paso por Quintana Roo, el huracán disminuyó su fuerza a categoría 3 en la escala Saffir- Simpson.
Actualmente Wilma se encuentra en tierra, en el Noroeste del municipio de Benito Juárez, a unos 30 kilómetros al Sur de la laguna de Yalahau en el Golfo de México, y a 30 kilómetros al Oeste de Cancún, Quintana Roo.
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