21:13 En todos los albergues hay personal de Protección Civil que impide la salida de nativos y turistas, pero tampoco conocen la situación real sobre el paso de Wilma por esta ciudad.
A pesar del peligro que representa salir de los hoteles convertidos en refugio temporal, hay quienes quieren aventurarse a salir a las calles para constatar por si mismos lo que está sucediendo.
El racionamiento del agua potable y la suspensión por varias horas de la electricidad contribuyen a acrecentar al malestar de los refugiados, mientras crecen los rumores sobre el devastador paso del meteoro.
En las inundadas calles, se observa una gran cantidad de hojas, ramas y restos de anuncios espectaculares y cabinas telefónicas que han sido derribados.
Al caer la tarde, la ciudad turística de Cancún se envuelve en una penumbra y los postes de luz y árboles derribados le dan un aspecto fantasmagórico.
Los autos oficiales y los vehículos de Protección Civil son los únicos que transitan por las avenidas inundadas y en las calles en donde las hojas han obstruido ya el drenaje.
Sin embargo, no hay quien proporcione una información sobre el paso de Wilma en esta ciudad turística, y sus efectos y cuándo se normalizará la situación.
"No sabemos, hay que esperar. Guarden la calma", les dicen los en cargados del refugio temporal. Desde esta tarde, Wilma muestra su amplio ojo a los pobladores y turistas de Cancún, con un diámetro de 55 kilómetros.
De acuerdo con las autoridades de Protección Civil, el meteoro se sitúa en gran parte de los estados de Quintana Roo y Yucatán, con su desvastadora fuerza.
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