La Organización del Tratado del Atlánico Norte (OTAN) envió 400 soldados más a Kosovo en el segundo día de violencia entre serbios y albaneses que el miércoles dejó 22 muertos y 500 heridos. Albaneses incendiaron ayer casas e iglesias ortodoxas serbias. En Pristina quedaban sólo los restos de coches calcinados.
Mientras que en Kosovska Mitrovica, luego de que se produjeron choques entre albanokosovares y serbios, las fuerzas de seguridad internacionales se colocaron sobre el puente que divide la ciudad para separar a los dos grupos.
Los enfrentamientos comenzaron en esta última ciudad después que los albanokosovares culparan a los serbios por la muerte de dos niños que se ahogaron, comenzando los desórdenes en venganza. (Reuters)