18:33 La base del éxito de la selección Sub 17 que conquistó el campeonato mundial en Perú radica en la atinada elección de los jugadores de parte del técnico, Jesús Ramírez, así como de la claridad que se dio en todo el proceso, explica el sicólogo especialista en aspectos deportivos Octavio Rivas.
"Hubo una meta desde el principio, ser campeones, en ese sentido se trabajó y hoy el resultado nos llena de orgullo a todos los mexicanos", dice a EL UNIVERSAL online el especialista quien alguna vez formó parte del cuerpo técnico de seleccionados mayores y también ha asesorado a equipos de Primera División como Pumas de la UNAM.
Para explicar la mentalidad triunfadora de los jóvenes menores de 17 años que no sólo ganaron el campeonato, sino el reconocimiento del medio futbolístico de distintas partes del mundo, Octavio Rivas enumera dos aspectos: el mental, que tiene que ver con la manera como fueron preparados sicológicamente, y la deportiva, que toca aspectos físico-técnicos de los jugadores.
Destaca que la combinación de ambos aspectos es fundamental, porque no se puede pensar en que un equipo va a ser triunfador sólo porque sus integrantes lo quieren.
?La mentalidad ?apunta? es importante, pero también tiene que ver la preparación futbolística. Aquí Jesús Ramírez supo combinar ambos factores y esa fue la llave de su éxito?.
En lo que se refiere a la parte de la mentalidad de los jugadores, Rivas dice que, antes que nada, el seleccionador buscó a elementos que provinieran de familias funcionales.
?Eso es importante porque si la educación empieza en casa, los chicos no tienen tendencia a generar conflictos. El mismo técnico lo ha dicho, dejó fuera de la selección a excelentes jugadores, pero lo hizo porque sabía que le representarían problemas y decidió mejor no enfrentarse a la posibilidad de enfermar al conjunto con alguna ?manzana podrida? ?.
Añade que independientemente de eso, la selección fue conformada por jugadores que saben trabajar en equipo y que están listos para los grandes retos.
En la parte física, señala que el técnico reclutó a excelentes jugadores y cuidó también las condiciones físicas.
?Por eso vimos a una selección que rompía con el paradigma del jugador chaparrito pero entrón. El más bajito, que creo que era el hijo de Zizinho (Giovani dos Santos), mide 1.70 metros... entonces nos encontramos ya con otro patrón de futbolista?, comenta.
A eso ?apunta Octavio Rivas? hay que sumarle la contratación de un muy buen preparador físico, que venía de Boca Juniors y que dejó a los muchachos listos para cansar a los brasileños que perdieron la final en todos los terrenos.
La cereza del pastel en la conjunción de factores que permitieron la coronación de la selección Sub 17 es que por primera vez se permitió a un técnico desarrollar un trabajo en serio. Indica el sicólogo que fue importante que se dejaran de hacer las cosas ?al aventón? y que se diera a Jesús Ramírez el respaldo para madurar a este equipo, con el que ha crecido durante años.
La mentalidad triunfadora
Octavio Rivas enlista algunos aspectos del proceso ?que forma a triunfadores? y que fue determinante para que la selección Sub 17 obtuviera el campeonato mundial:
Los jugadores, todos, tienen una alta autoestima. No pierden piso, pero tampoco se ?arrugan?
Es gente que no genera fragmentación del grupo
Ninguno de ellos es egoísta, saben colaborar para un fin colectivo, juegan a lo mismo y tienen armonía en sus vidas
Realizan prácticas de control mental
Son capaces de tener visualizaciones y autoafirmaciones positivas. Esto es, dicen ?yo puedo ser campeón? y trabajan para lograrlo
Los vicios en el Tri mayor
¿Es posible inculcar esta mentalidad en los jugadores del seleccionado profesional?, se le pregunta al doctor Rivas. Él responde que si partimos de la idea de que el germen positivo de los Sub 17 les fue sembrado en casa, los futbolistas profesionales, en su mayoría, han sido tentados por un sistema que funciona de una forma ajena al desarrollo del prototipo del deportista que puede alcanzar grandes objetivos.
Cita como ejemplo el caso de futbolistas que tienen éxito y pierden el piso, ?y luego son alcahueteados (justificados) por la gente que controla el deporte y que tiene intereses deportivos?.
?Qué pasa ?pregunta? con un jugador que es bueno, pero es problemático... si a alguien le interesa que sea símbolo de un equipo o de una selección, entonces se le defenderá y se buscará que sea titular. El interés económico prevalecerá sobre el interés deportivo y eso se reflejará en malos resultados?.
Toma el caso de Cuauhtémoc Blanco para puntualizar que existen elementos que como el americanista tienen mucho talento, pero por su manera de ser ocasionan más problemas que beneficios a los equipos.
Sin embargo, agrega, el caso de Blanco es interesante porque de un tiempo a la fecha ha cambiado su actitud y eso ha traído cosas positivas para su equipo y podría también proyectarlo hacia la selección.
En caso de que vuelva a ser llamado, observa, habrá que ver su comportamiento, y si su actitud es positiva entonces podrá dar cosas buenas al representativo nacional. Pero también cuenta la influencia que ejercen los que lo provocan desde las posiciones de poder.
El caso de Blanco, dice, es muy ilustrativo. Él puede lograr muchas cosas o puede destruir su carrera. Todo depende de su mentalidad.
Desde esta perspectiva, comenta que el riesgo de que aparezcan los manejadores que ofrecen dinero y fama a los Sub 17 está latente y es probable que algunos se dejen llevar por el ?canto de las sirenas?.
Pero sus bases son sólidas, añade, y será difícil que se dejen pervertir. Saben ellos que lo tienen todo para destacar, pero también que pueden convertirse en ?golondrinas que no hagan verano?.
Conéctate este miércoles 5 de octubre, a las 13:30 horas, al chat con el doctor Octavio Rivas y entérate de cómo se forja una mentalidad triunfadora
jcm