21:31 Un juez federal concedió el arraigo por 90 días en contra de cinco presuntos secuestradores del director técnico del Cruz Azul, Rubén Omar Romano, quien fue liberado el miércoles pasado por elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI); mientras que dos mujeres detenidas en el operativo quedaron libres bajo reservas de ley.
La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) solicitó la medida cautelar para perfeccionar la averiguación previa que se inició en contra de los presuntos plagiarios.
Autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR) detallaron que el arraigo se consideró necesario, ya que se espera obtener mayor información sobre las actividades de ésta célula y ubicar a otros delincuentes que hayan sido reclutados por José Luis Canchola Sánchez, quien desde la cárcel planeó el secuestro de Romano y lideraba a la organización criminal.
El Ministerio Público de la Federación determinó así pedir el arraigo en contra de Omar Sandoval Oriuela, alias ?El Chino?, Miguel Ángel Cruz Mercado, así como contra Omar y Adolfo Cuauhtémoc Reyes Hinostroza, y las madre de éstos, Alma Hinostroza Xolalpa.
Estos cinco presuntos secuestradores, quienes cumplían diversas funciones dentro de la banda, desde consumar el plagio el pasado 19 de julio, hasta custodiar y alimentar a la víctima, fueron detenidos en la casa de seguridad en la que Romano permaneció cautivo durante 64 días.
En el caso de Lucía Reyes Hinostroza y Selene Guadalupe Campos Rico, quienes también fueron detenidas en la casa de seguridad ubicada en la cerrada de López Portillo, lote 20, en la colonia Consejo Agrarista Mexicano, de la delegación Iztapalapa, las jóvenes quedaron en libertad bajo reservas de ley, ya que las autoridades no encontraron suficientes elementos en su contra.
Mientras que el autor intelectual del secuestro, Canchola Sánchez, desde el 22 de septiembre fue trasladado de la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla -desde donde seguía operando-, al penal de máxima seguridad de ?La Palma?, en Almoloya, Estado de México.
La tardía medida ha sido criticada, ya que presuntamente desde el 23 de enero de 2004, cuando fue recapturado, existía una petición para que fuera trasladado a una prisión de máxima seguridad.
Al respecto, la Secretaría de Seguridad Pública federal, a través de un comunicado aclaró que ?jamás ha existido negativa alguna a trasladar a internos provenientes del Distrito Federal a algún centro de máxima seguridad y la mejor prueba de ello es que del mes de febrero a la fecha, han sido trasladados 27 internos, cuyo perfil clínico criminológico los hace ser catalogados como de alta peligrosidad?.
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