13:53 El presidente de EU, George W. Bush, "reconfortado" tras comprobar que el Gobierno está "bien preparado y organizado" para hacer frente al huracán Rita, viaja hoy a Texas para conocer de primera mano el alcance del azote de este ciclón.
El presidente, que ha seguido la evolución del Rita desde la base aérea de Colorado, en las Montañas Rocosas, pensaba trasladarse ayer mismo a Texas, estado del que fue gobernador, pero canceló abruptamente la visita a San Antonio para no interferir con los planes de emergencia de las autoridades estatales.
Decidió acudir a la base aérea de Peterson, en Colorado Springs (Colorado), donde está la sede del Mando Norte, que está coordinando la asistencia militar para esta crisis.
Hoy sábado, mucho más tranquilo, Bush hizo un llamamiento a la población para que, a pesar de que Rita no ha sido, ni de lejos, todo lo grave que amenazaba, tenga en cuenta que "la situación es todavía peligrosa".
En Colorado, Bush recibió puntual información de la evolución de la situación en la región afectada en una sala con pantallas de televisión y vídeo, que daban cuenta, tanto de los vientos y las inundaciones, como de la marcha de las operaciones de rescate y los daños causados por el ciclón.
"Me reconforta saber que nuestro Gobierno federal está bien organizado y bien preparado para hacer frente a Rita", dijo el presidente, antes de subrayar que la prioridad es sacar a la gente que esté en zona de peligro.
Para todos aquellos que hayan sido evacuados y que estén pensando en volver a sus casas, Bush recomendó paciencia.
"Es importante que escuchen con atención a las autoridades locales para saber si es seguro o no volver a sus casas. Las autoridades sobre el terreno necesitan un tiempo para valorar el impacto de las inundaciones", insistió.
Desde esta base aérea, el presidente pronunció hoy su semanal mensaje radiofónico a la nación, un discurso en el que, además de desgranar los preparativos que las autoridades hicieron para afrontar al Rita, reiteró que la recuperación de los estados de Louisiana, Alabama y Mississippi, devastados el 29 de agosto por Katrina, "es un compromiso de la nación".
"En esta recuperación, todos los estadounidenses tienen un papel que jugar. El Gobierno Federal tiene un papel vital y haremos nuestro trabajo", dijo Bush, quien aseguró que se reconstruirán las carreteras, los puentes, las escuelas, los saneamientos y todas las infraestructuras devastadas.
"Las comunidades de la Costa del Golfo serán mejores y más fuertes de lo que eran antes de la tormenta", aseguró el presidente.
Después de que Rita ha azotado a la región de Louisiana y Texas con mayor benevolencia de la esperada, los evacuados y el regreso de los mismos a sus hogares se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de las autoridades.
El alcalde de Houston, Bill White, insistió hoy en que "no tengan prisa por volver" y les pidió a los desplazados que se sometan a los planes de regreso "escalonado" para evitar los gravísimos atascos de tráfico que se produjeron con motivo de la evacuación de esta ciudad, de la que salieron más de dos millones de personas.
La presencia de Bush en el área, incluso antes de que Rita tocara tierra, representa un cambio abismal respecto a la respuesta, lenta y tardía que la Casa Blanca -y todas las autoridades federales y locales- dieron al huracán Katrina.
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