09:24 El 19 de septiembre de 1985 las vidas de Portina Lima Ortega y Socorro Suárez sufrieron un abrupto cambio, su visión se transformó y la relación con los pacientes fue más sensible después de que parte del Hospital Juárez del centro, donde trabajaban como enfermeras se desplomó.
Este lunes ellas reviven aquel trágico episodio que las unió y las ha acercado más a sus familias porque estuvieron a punto de morir entre escombros de la Torre de Hospitalización.
Junto con un grupo de médicos, camilleros y enfermeras, las amigas, que continúan prestando sus servicios en este hospital, participaron en una breve marcha alrededor del nosocomio que afectó parcialmente al tránsito vehicular sobre las avenidas Fray Servando Teresa de Mier y San Pablo, así como las calles Jesús María y Colegio Militar.
A la marcha se presentó José Juan Rosas Fernández, anestesiólogo retirado desde hace ocho años y rescatista durante la catástrofe.
Con el ojo izquierdo afectado por la retinopatía diabética este hombre recordó que cuando estaba a punto de tomar una ducha en unos baños públicos frente al hospital sintió el movimiento telúrico y volvió a su centro de trabajo, que encontró colapsado.
Aunque se resistía para asistir a las conmemoraciones anuales realizadas por sus compañeros, hoy, al cumplirse 20 años, decidió presentarse y ver de nueva cuenta a las personas que ayudó a salir de entre los escombros.
Ahí, delante de él caminaban Socorro y Portina, dos mujeres a las que auxilió, pero también avanzaba Carmelita Vega la primer enfermera que rescató luego de que las lozas del hospital cayeran encima de su cuerpo mientras permanecía en el área de quirófanos.
Rosas Hernández trajo a la memoria el caso de un paciente de urología, cuyo brazo quedó prensado y que para rescatarlo fue necesario anestesiarlo mientras un médico residente con una segueta le amputó el brazo.
"Se revive emocionalmente todo, urgencias lo usaron como depósito de cadáveres y algo que me impactó fue cuando el hijo de un médico jefe de quirófanos fue sacado aplastado de la cintura para abajo, como caricatura, era residente de urología y cuando lo iba a entubar su papá me dijo que lo dejará así, en dos minutos falleció".
El personal del hospital aprovechó la conmemoración para reiterar sus demandas de rehabilitación del nosocomio. Con mantas en las que se leía "si no caímos con el sismo, menos con las autoridades, exigimos rehabilitación y presupuesto al hospital Juárez del Centro".
Edgardo Huerta Neri, médico, señaló que esta unidad hospitalaria tiene un déficit de 60 especialistas y ha dejado de prestar servicio de cirugía laparoscópica, endoscopía y gastroenterología debido al desmantelamiento que ha sufrido desde que las autoridades federales intentaban su cierre.
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