Pasa al PRI factura carencia de liderazgo: analistas
Desde que perdió la Presidencia de la República, el tricolor ha carecido de un liderazgo institucional que lo mantenga unido. En su actual relevo en la dirigencia la polarización fue mayúsculaLa historia de las sucesiones en la dirigencia nacional del PRI ha estado íntimamente ligada al presidente en turno, pero desde que el tricolor perdió la Presidencia de la República este instituto político ha carecido de un liderazgo institucional que lo mantenga unido.
De acuerdo con analistas políticos, las diferentes sucesiones en la presidencia del PRI antes de las elecciones del 2000, estuvieron marcadas por la mano del Presidente en turno, salvo en los últimos años de la administración de Ernesto Zedillo Ponce de León.
Según el articulista Ezra Shabot el fenómeno prisita no tiene paralelo en la historia política ya que fue capaz de combinar el desarrollo económico capitalista con una estructura autoritaria por más de 70 años.
A lo largo de su historia, indica el especialista, el tricolor fue ajustando sus principios al interés del presidente en turno y viceversa y la sucesión presidencial se convirtió en el principal estímulo para la aceptación de la disciplina absoluta al ejecutivo.
De ahí que en las sucesiones del presidente del PRI no se presentara ?conflicto? interno alguno, pues la decisión presidencial de quien fuera el dirigente era un símbolo de ?unidad? y disciplina.
Para el escritor y analista político Héctor Aguilar Camin, la evidencia de ruptura y fractura al interior del PRI proviene de una exageración de los procesos democráticos.
Al tratar de hacer un proceso de elección interna del candidato a la presidencia bajo supuestos criterios democráticos, lo que evidencia el partido es una falta de solidez interna.
Creo que exageran en la democracia, indicó, y sucede lo que hemos visto, rupturas, conflictos que lo único que provoca a los ciudadanos es el que no se interesen en lo más mínimo en estos procesos.
Para algunos analistas, el distanciamiento que se dio entre el PRI y el gobierno durante la presidencia de Zedillo, lo que se llamó la ?sana distancia?, se convirtió en el inicio del proceso que ahora se ve al interior del partido, es decir, dejar de ser un partido de Estado para ser simplemente un partido político.
Es de llamar la atención que luego de esta declaración en 1995, durante la administración zedillista el PRI tuvo siete presidentes: María de los Ángeles Moreno; Santiago Oñate; Humberto Roque; Juan S. Millán; Mariano Palacios; José Antonio González Fernández y Dulce María Sauri Riancho.
La ?sana distancia?, para los analistas políticos, tuvo como resultado un reconocimiento de que el PRI dejaba de ser un partido de Estado para ser un partido político que perdió las elecciones presidenciales del 2006.
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