Silvia Hernández, Justo May, Yazmín Rodríguez y Francisco Ynurreta/Corresponsales
El Universal
Cancún, QR.
Martes 19 de julio de 2005
El huracán Emily dejó en la península de Yucatán severos daños a la agricultura y a los servicios de electricidad, agua potable y teléfonos, así como el derrumbe de un centenar de viviendas y cortes en las carreteras, aunque sin víctimas directas. El meteoro pasó de categoría 2 a 1 anoche, y se adentró al golfo de México en donde podría recobrar fuerza. Se espera que toque el litoral de Tamaulipas hoy martes.
La coordinadora general de Protección Civil del gobierno federal, Carmen Segura, afirmó que el saldo fue "blanco" e indicó que en la península se evacuaron 50 mil personas, y 25 mil aún permanecían en albergues.
En Quintana Roo, la caída de decenas de postes cortó el suministro de electricidad y agua potable, que tardará días en reestablecerse, dijo el superintendente de la Comisión Federal de Electricidad, Arturo Escorza.
Una evaluación preliminar indicó que se perdieron al menos 20 mil hectáreas de cultivos de maíz, 200 hectáreas de frutales y 18 mil 300 colmenas.
En una reunión encabezada por el presidente Vicente Fox, autoridades quintanarroenses estimaron en 178 millones de pesos los daños ocasionados por el ciclón, además de las pérdidas por la desocupación de 50 por ciento de los hoteles de la Riviera Maya.
En Yucatán, Emily causó daños en 40 mil hectáreas de maíz y hortalizas, inundaciones en varios puertos, carreteras dañadas, corte en el suministro eléctrico, escasez de agua y el derrumbe de por lo menos 100 viviendas en cinco de los 50 municipios afectados, según reporte previo de la Secretaría de Desarrollo Social del estado.
En Tamaulipas se decretó la alerta amarilla y miles de habitantes de comunidades costeras comenzaron a ser trasladados a albergues. La alerta se extendió a Veracruz, Nuevo León y Coahuila.