14:45 El santuario mariano de Fátima exhibirá a partir de ahora dos nuevos recuerdos legados por el fallecido papa Juan Pablo II, un rosario y un pañuelo con sus iniciales bordadas, que el Pontífice usó mientras estuvo en el Policlínico Gemelli de Roma.
Un portavoz del santuario explicó este jueves que después de la muerte del Papa el rector del santuario polaco de Zakopane, Miroslav Drozdek, entregó al obispo de Leiría-Fátima, Serafim Ferreira e Silva, esos objetos que el Pontífice utilizó hasta poco antes de fallecer, por expreso deseo de Karol Wojtyla.
En concreto, el pañuelo fue utilizado por el Papa en su último ingreso en el hospital romano y el rosario también sirvió para sus plegarias durante su enfermedad.
Según el portavoz, el obispo Ferreira e Silva recibió los dos recuerdos pontificios en Roma cuando asistió a los funerales del Papa, y se le dijo que Juan Pablo II quiso regalar esos objetos "porque ya no podría regresar a Fátima", santuario de especial devoción para el Pontífice.
El secretario particular del Santo Padre, el arzobispo polaco Stanislaw Dziwisz, pidió al rector de Zakopane que entregase los recuerdos pontificios durante una reunión de éste con el obispo portugués, a la que también asistió el padre Luis Kondor, postulante del proceso de canonización de los niños pastores de Fátima, Francisco y Jacinta Marto.
El pañuelo blanco, bordado con la iniciales de Juan Pablo II, es similar al que utilizan los peregrinos que acuden a Fátima, a cuya intercesión atribuyó el Papa su salvación en el atentado de 1981 en la Plaza de San Pedro, perpetrado por el turco Ali Agca el 13 de mayo, festividad de la Virgen.
Un año después del ataque, el 13 de mayo de 1982, el Pontífice peregrinó a Fátima, visita que repitió en mayo de 1991, diez años después del atentado, y de nuevo en la misma fecha del 2000.
El obispo anunció ayer, miércoles, a varios centenares de peregrinos que asistieron a un rito eucarístico haber recibido ese recuerdo de Juan Pablo II, que engrosarán los que ya tiene el santuario portugués de las sucesivas visitas papales, entre otras una de las balas que le disparó Ali Agca en 1981.
Esa munición está en la corona de la imagen de la Virgen de Fátima que guarda la denominada Capilla de las Apariciones del santuario.
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