Erigida en Jurado de Procedencia, la Cámara de Diputados aprobó por 360 votos en favor, 127 en contra y dos abstenciones, retirar el fuero constitucional al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador. Una vez iniciada la sesión y leído el dictamen de la Sección Instructora, el subprocurador de la PGR, Javier Vega Memije, habló para argumentar que López Obrador, al no acatar una suspensión provisional ordenada por un juez, desafió a la ley y demostró su desprecio por ésta, pretendiendo ahora gozar de impunidad.
En su turno, López Obrador se dijo inocente y acusó al presidente Vicente Fox de estar detrás de su desafuero por presiones de un grupo de empresarios.
También responsabilizó al ministro Mariano Azuela y a "aquellos que se aliaron a los personajes más siniestros de la vida pública del pasado, como Carlos Salinas" de tratar de quitarle sus derechos políticos con miras al 2006.
Luego vino el debate, al que se inscribieron seis oradores en favor del dictamen y seis en contra. Roberto Campa (PRI) adelantó su voto en contra porque "se utiliza la ley para eliminar a un adversario".
Óscar González (PT) dijo que con el desafuero "se consuma un brutal ataque al pueblo de México, a la democracia y al orden legal".
Jorge Uscanga (PRI) señaló que se equivocan quienes dicen que se pretende descalificar a un adversario político por medio de argucias jurídicas.
Pasadas las 7:30 de la noche, con un quórum de 489 legisladores, el pleno votó por el desafuero. Las bancadas de PRD, PT y Convergencia lo hicieron en contra. El PVEM se dividió: 8 legisladores se manifestaron en contra.
Anoche, en conferencia de prensa, el secretario de Gobernación, Santiago Creel, dijo al referirse al desafuero que "México está en paz y trabajando" y exhortó a que "permitamos todos que la ley siga su curso".
(Con información de Juan Arvizu y Silvia Otero)