06:43 Un equipo de expertos comenzó hoy a instalar cuatro grandes grúas para desmontar las ruinas calcinadas de la torre Windsor de Madrid, de 106 metros de altura, que fue devorada por un espectacular incendio el pasado fin de semana.
Las grúas de grandes dimensiones fueron trasladadas la pasada madrugada hasta la zona donde se ubica el rascacielos para ser utilizadas en los trabajos de demolición del edificio, según informó un portavoz de los servicios de Emergencias de la capital española que custodian este área.
Dos de la grúas son de carga y otras dos de apoyo y cada una de ellas pesa 300 toneladas.
Una vez montadas alcanzarán una altura máxima de 140 metros, según las mismas fuentes.
Según la inspección llevada a cabo por los equipos de bomberos de la capital, que accedieron a las ruinas del rascacielos el pasado miércoles, la estructura del edificio y la estabilidad de su núcleo central es relativa, por lo que aún podrían producirse derrumbes parciales del esqueleto.
También está previsto que hoy los técnicos de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid expongan el protocolo definitivo de actuación para demoler la ennegrecida estructura del que fuera uno de los rascacielos emblemáticos del Madrid moderno.
El rascacielos se ubica junto al Paseo de la Castellana, una de las principales vías que recorre Madrid de norte a sur, y sobre un importante nudo ferroviario y del suburbano, con conexiones de tres líneas de metro, que poco a poco recuperan su pulso cotidiano.
Mientras se inicia el desmontado del esqueleto de la torre, las autoridades madrileñas han ordenado también el inicio de los trabajos preliminares de limpieza del área afectada.
Además, hoy también podrán entrar en sus centros de trabajo los empleados de las empresas ubicadas en los edificios cercanos al afectado, gracias a la reducción del perímetro de seguridad a 60 metros, en lugar de los 500 establecidos desde el día del siniestro.
Según apuntan diversas fuentes, la demolición del Windsor costará más de 25 millones de dólares, se prolongará por espacio de casi un año y deberá hacerse bajo unas estrictas medidas de seguridad, dado el emplazamiento estratégico del ruinoso edificio.
Al mismo tiempo, se han dictado nuevas normas e inspecciones sobre los edificios de más de 100 metros de altura en Madrid para evitar que se repitan siniestros como el del Windsor, donde no funcionaron los sistemas emergencia de extinción de incendios.
cc