11:25 16 días antes de los comicios en EU, y cuando las encuestas registran un virtual empate de ambos candidatos, la propaganda electoral se enfocó este fin de semana más los peligros que las oportunidades.
Marc Racicot, presidente de la campaña de Bush, dijo en el programa News de la cadena Fox (de línea conservadora), que una victoria de Kerry traería un mayor peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos, y una intromisión mayor del gobierno en la gestión de la asistencia médica.
En el mismo programa Joe Lockhart, asesor de la campaña de Kerry, sostuvo que una victoria de Bush acentuará el aislamiento de EU en el escenario internacional, una privatización del sistema estatal de jubilaciones y, posiblemente, el retorno del servicio militar obligatorio.
Numerosas encuestas indican que la mayoría de los votantes cree que Bush restablecerá el servicio militar obligatorio, cancelado en Estados Unidos en 1971.
Por su parte, Bush insistió en Florida que no restablecerá el servicio militar obligatorio y, de hecho, sugirió que Kerry podría hacerlo: "La mejor forma de evitar la conscripción es que voten por mí".
Miedo televisivo
Tonadas similares trajeron los avisos de propaganda política difundidos desde este fin de semana en una decena de Estados que, según los estrategas electorales, serán los que decidan la puja entre Kerry y Bush.
Tres nuevos avisos de los demócratas enfocan la continuación de la violencia en Irak, las pérdidas de vida y las mutilaciones sufridas por los soldados estadounidenses en una guerra que, según Kerry, Bush inició bajo excusas falsas, y el dolor de la madre de un soldado muerto en Irak.
Por otra parte, tres nuevos avisos de los republicanos sostienen que con Kerry aumentará el peligro de ataques terroristas, recuerdan los ataques del 11 de septiembre de 2001, y amplifican la amenaza de grupos como Al Qaida.
Saldo rojo
Después de la campaña electoral más prolongada de la historia de Estados Unidos y de tres debates que atrajeron un promedio de 45 millones de televidentes, el presidente Bush ha perdido parte de la ventaja que tuvo, por meses, en las encuestas, y Kerry ha ganado algunos puntos aunque no suficientes para un vuelco decisivo.
Otra área en la que ambas campañas acentuaron este fin de semana sus aspavientos fue la de posibles fraudes en el registro de votantes, y eventuales trampas en los escrutinios, apenas cuatro años después de la elección más confusa en un siglo.
Las autoridades electorales en casi todos los estados han dado cuenta de un notable incremento en las cifras de registros de votantes, lo cual sugiere que en esta elección será mucho menor el grado de abstención de los electores.
Pero las campañas de registro de votantes han traído las acusaciones de prácticas fraudulentas más vocingleras en varias décadas: demócratas y republicanos han denunciado que en varios estados algunos grupos de movilización de votantes han destruido los registros de los ciudadanos de la afiliación opuesta.