Abandono en materia de alerta climática
Faltan equipos y personal, acusan meteorólogosEquipos explotados al máximo, drástica reducción de la plantilla laboral y falta de presupuesto impiden al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) cumplir cabalmente su objetivo: alertar a la población de fenómenos naturales.
Además, depende de la infraestructura del Centro Nacional de Huracanes de Miami, en Estados Unidos, que a su vez tiene muchas carencias.
Michel Rosengaus Moshinsk, coordinador general del SMN, resume asà la problemática: "Lo que hemos tenido que hacer es distribuir el trabajo entre los que se quedaron o, de a tiro, en algunos casos dejar de hacer algunas cosas porque somos ingenieros y cientÃficos, no magos; no podemos seguir haciendo todo con personal que cada vez es menos".
Anolquis Mengana Ruiz, especialista del Instituto de MeteorologÃa de Cuba, señaló que, igual que en México, el resto de Latinoamérica e incluso Estados Unidos y Canadá enfrentan problemas por errores en sus servicios meteorológicos porque no hay una calibración de radares y, por ende, tampoco hay precisión en cuanto a la trayectoria de los fenómenos, su intensidad, la hora y la fecha.
Rosengaus Moshinsk agrega que la falta de presupuesto ha impedido al SMN la contratación de nuevos expertos, pues de los 500 empleados que hubo en los mejores tiempos, actualmente opera con 108 en sus oficinas centrales de la ciudad de México.
"Un meteorológico con ese número de expertos para un paÃs de 104 millones de habitantes y 2 millones de kilómetros cuadrados es insuficiente por donde se le quiera ver", advierte.
La situación del SMN, no obstante, va a menos: de acuerdo con el proyecto de Presupuesto de Egresos para 2006, la SecretarÃa de Medio Ambiente (de la cual depende la CNA y de ésta el SMN) propone sacrificar 57 programas, entre los que se incluye la modernización del Sistema Meteorológico Nacional.
Mientras que el meteorológico de Estados Unidos maneja 700 millones de dólares sin considerar satélites, el de México sólo 18.1 millones de dólares.


