Un joven, en esos ratos que parecen de ocio pero que en realidad no lo son, se encontraba sentado en su oficina, esperando tener un insight, un momento de iluminación, uno de esos como cuando Arquímedes dijo ¡eureka! al resolver el problema de la composición de la corona preciosa del tirano Hieron.
Ahí sentado frente a un corcho, se le ocurrió poner dicho material contrastando con plata. Fue entonces como llegó ese tan ansiado momento iluminado y la historia de una colección de joyas. Así son los días habituales de Daniel Espinosa (35 años), quien es considerado el embajador mexicano del diseño de joyas en el mundo.
De formación universitaria en Administración de Empresas, este nacido en la Ciudad de México aunque taxqueño por adopción, en 1987 decide, con tan sólo17 años, lanzarse junto con su hermano de 15 años a desarrollar un negocio de venta de joyería de plata al ver las oportunidades del negocio. EL UNIVERSAL online platicó con él.
?Empecé a comercializar plata porque tenía necesidad de pagar mi universidad y de ganar dinero para mantenerme viviendo en la Ciudad de México, aunque fui apoyado por mi familia llegó un punto en que tenía que tomar mis propias decisiones y eso significaba ser independiente económicamente. Por eso lo hice.
?Resultó muy buen negocio. Tuve la oportunidad de conocer diferentes ferias en el mundo (y participar) en Londres, París, Frankfurt, Madrid, Las Vegas y Nueva York. Entonces percibí que era necesario un cambio en mi negocio y decidí usar una alternativa para volcar mi gusto por crear joyas con el hecho de proponerlo de una manera diferente. Empecé a diseñar.
?En principio diseñaba de manera empírica, no era una experiencia formal y creo que es importantísimo, en todo los ámbitos, prepararte. No puedes decir de la noche a la mañana que eres un diseñador porque hiciste un collar con cuentitas de piedras o porque te salió bien un dibujito?.
En esta etapa, Daniel percibe un fenómeno creciente: los productos de joyería mexicanos eran ?muy sosos? y se estaban comercializando con bajos precios y bajos márgenes. En 1995, tomada la tarea de revolucionar el mundo de la joyería, decide estudiar diseño de joyería en Estados Unidos a los que se sumaron estudios de Historia del Arte en Florencia, de marketing en Nueva York y de tendencia de moda en Holanda.
A paso firme
Tras ?recetarse? los estudios en Estados Unidos y Europa concibe el Grupo Daniel Espinosa, una empresa dedicada a la venta y distribución de joyería de alto diseño y, desde 1999, al desarrollo de franquicias. Actualmente cuenta con 22 boutiques (16 son franquicias) en las ciudades de México, Puebla, Guadalajara, Tlaquepaque, Los Cabos, Puerto Vallarta, Veracruz, Taxco, Monterrey, Playa del Carmen, Chihuahua, Beverly Hills, Nueva York y Madrid.
La primera boutique se abrió en 1999 en Puebla y es una franquicia: ?Había tres hermanas de 20, 30 y 40 años; abrimos la tienda en la sala de juegos de su casa, vimos que tenía potencial y la trasladamos a un hotel Crowne Plaza?. La franquicia más reciente se ubica en Guadalajara y se abrió en abril de este año. La primera tienda propia se abrió en el 2000 en la colonia Condesa en la Ciudad de México.
Daniel relata que la comercializadora trabajaron por siete años para después dar el paso al diseño. En 1997 lanzó su primera colección, Jellow Mate: ?Tomó un poco de tiempo decir ´ya estamos del otro lado´ porque la primera colección no tuvo el éxito esperado en México, pues estaba muy enfocada al mercado europeo, en el cual funcionó muy bien. Fue un paso difícil para que nuestro país aceptara la colección de un diseñador mexicano?.
Poco a poco se fue haciendo de prestigio, el cual ha llegado incluso hasta la alfombra roja de los premios Oscar de la mano de personalidades como Madonna, Susan Sarandon, Halle Berry y Hilary Duff. Incluso Marta Sahún ha usado sus piezas. Además ha trabajado con diversos diseñadores como Macario Jiménez , Agatha Ruiz de la Prada y Antonio Miró.
Creciendo
Daniel encabeza a cerca de 150 personas y es el único dueño de la empresa, la cual empezó con créditos y consignaciones. Posteriormente ha trabajado con líneas de crédito de Bancomext, Bancomer y Banamex, así como con fondos de inversión para poder continuar con el crecimiento de la marca: ?Los primero créditos los obtuvimos por el año 97, porque la empresa tenía muy buenos números, no nos iba nada mal en la comercialización?. Dichos préstamos se han ido pagando del negocio mismo.
?Fue complicado financiarnos y sigue siéndolo. Trabajar con la banca mexicana es una dificultad para empresas en crecimiento, pero sí te haces de un buen equipo contable y financiero es una realidad?.
Actualmente sus ventas totales superan las diez mil piezas mensuales y están por abrir tiendas en Villahermosa, Aeropuerto de la Ciudad de México, Barcelona y Toronto.
Viendo hacia fuera
Este empresario señala que en las franquicias encontraron una buena posibilidad de crecimiento y reconocimiento. Una franquicia desplaza en promedio entre 250 y 300 productos al mes. Los precios de las piezas van desde 35 (375 pesos) hasta mil 500 dólares (16 mil 050 pesos). Pueden hacerse piezas a la medida que deben solicitarse con 30 días de anticipación.
La cuota inicial es de 25 mil dólares (267 mil 500 pesos) incluye el know how, manual de operaciones y material de display dentro de la boutique. El costo de inversión en productos es de alrededor de 50 mil dólares (535 mil pesos). El local debe estar ubicado en centros comerciales triple A con un mínimo de 45 metros cuadrados y máximo de 80, cuya remodelación se calcula entre 35 y 45 mil dólares (374 mil 500 pesos y 481 mil 500 pesos).
Deben estar en exhibición aproximadamente 35 mil dólares en productos (374 mil 500 pesos). El retorno de inversión está calculado en 24 meses. La utilidad bruta se estima en 200%. Las regalías son de 8%. Hay un contrato por seis años.
El perfil del franquiciatario es, preferentemente, mujeres universitarias o empresarias con capacidad de relaciones sociales en el área en la que se encuentran y con disposición de tiempo para atender personalmente la boutique.
A la firma de la carta compromiso se pagan 5 mil dólares (53 mil 500 pesos), una vez concretada la firma del contrato se hace un pago del 50% del producto y el otro 50% contra la entrega, normalmente una semana antes de la apertura de la boutique.
?Me gusta complicarme la vida y esa fue una de las razones por la cual decidí hacerlo en realidad no sabía hacia donde lo iba a dirigir y hoy me doy cuenta que algún instinto tengo que me permitió hacer las cosas de una manera diferente y crear algo nuevo a partir de una forma tradicional de ver la joyería mexicana?.
Más información: www.danielespinosa.com
*La conversión se hizo con base en el tipo de cambio de 10.70 pesos por dólar.
Comentarios y propuestas a: ana.rosas@eluniversal.com.mx
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