No hay duda de que el mercado de ensamble de equipo de cómputo, al que los expertos llaman de "cajas blancas" (por ser computadoras o servidores sin marca o sin un logotipo mundialmente conocido) es cada vez más fuerte en México. Cifras del año 2002 de IDC señalan, por ejemplo, que estos equipos "anónimos" creados por ensambladores mexicanos representaban 51 por ciento del mercado (versus 31 por ciento de los que se creía años anteriores), lo que hace suponer que actualmente esa cifra podría seguir aumentando, pues según se comentaba, la razón del impulso de la "caja blanca" es el factor precio (más económico) y la comodidad de tenerlo hecho a la medida del cliente, que en ocasiones se entrega unas horas después de solicitado.
Ejemplo de este panorama, es cómo marcas como Intel refuerzan año con año su apoyo a los ensambladores independientes, para fomentar la fabricación de equipos de marca propia, con gran calidad.
"Al apoyar a los ensambladores no significa que dejaremos de apoyar a los fabricantes multinacionales. No es un apoyo que rivalice. Lo hacemos simplemente porque el usuario es quien demanda cada vez más equipos ensamblados", explicó Rosa María Grados, directora de marketing de Intel México.
Superan a los de marca
Al respecto, Alfredo Camacho, gerente de canal de Intel, explica que los equipos ensamblados son ya mejores: la cascaja, es decir, el plástico de su cubierta, sus teclados y demás aditamentos exteriores, son cada vez de mayor calidad, amén de que interiormente suelen contender componentes de alto desempeño.
"Yo no creo que los productos mexicanos, de los ensambladores, estén sobrepasando la oferta de los de las multifuncionales (de marca), simplemente detecto que lo ensamblado tiene cada vez mayor fuerza, no sólo por el precio, sino porque pueden hacerse al gusto del usuario", dijo Grada.
Es por ello, por ejemplo, que actualmente Intel se encuentra en una gira conjunta con el mayorista Ingram, para capacitar a 200 integradores en el uso de nuevas tecnologías, sobre todo para equipos móviles, en las ciudades de Puebla, Monterrey, Distrito Federal y León.
La marca de chips calcula tener en el país 3 mil integradores registrados, que se dan a la tarea de crear equipo "blanco" con calidad y con partes de marca reconocida.
alcr