Las islas del Mar de Cortés, en Baja California, fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad en su categoría de bienes naturales, anunció el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO al empresario y ambientalista mexicano Manuel Arango Arias, quien fue uno de los principales promotores ante el organismo internacional. A concluir la 29 Asamblea del Comité Mundial de Áreas Protegidas de Naciones Unidas, efectuada en Durban, Sudáfrica, se informó que con esta zona México cuenta con 24 áreas incorporadas al catálogo mundial de bienes culturales, naturales y mixtos.
En entrevista, el presidente y creador de la Fundación Mexicana para la Educación Ambiental y de la Fundación Xochitla, Manuel Arango Arias, dijo que después de dos años de gestiones por parte del gobierno de México, el comité de expertos internacionales otorgó esa calificación a la zona que ya es reserva nacional en las islas del Mar de Cortés, en Baja California.
El área se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los turistas de la región e internacionales, dado que integra formaciones rocosas singulares, además debido a la presencia de diferentes tipos de ballenas que arriban al inicio de cada año.
Los bancos de perlas descubiertos cerca del puerto de Santa Cruz, hoy La Paz, en Baja California Sur, y tal vez la exageración denominador común de muchas de las crónicas escritas durante la conquista fueron motivo para que los turistas se interesaran aún más en viajar a la zona.
En esas islas bajacalifornianas, los especialistas en plantas y animales endémicos pueden reconocer ahí cactos, reptiles, mamilarias, liebres negras, biznagas, golondrinas, iguanas, lagartijas, serpientes, víboras de cascabel, ratones, garzas, gavilanes, pelícanos, entre otras especies.
El también presidente de Grupo CIFRA, Manuel Arango Arias, señaló que "este es un logro extraordinario para el país, dado que tanto la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como organizaciones civiles presentaron la iniciativa ante la UNESCO", para incluir a las islas dentro de la lista de 754 bienes de la humanidad.
Con esta declaratoria, se garantiza la mayor protección para la flora y fauna de la zona, pero además mayor responsabilidad por parte de las autoridades para vigilar que se respete la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, aprobada en las 32 y 33 Sesiones Plenarias de noviembre de 1972, impedir la explotación de alguno de los recursos o la instalaciones de desarrollo inmobiliarios y hoteleros en ese espacio.