15:35 Por lo menos 24 libros y grabados raros, registros únicos en el mundo sobre las primeras expediciones de naturalistas europeos en territorio brasileño en los siglos XVI y XVII, fueron robados de la biblioteca del Museo Nacional, de la Universidad de Río de Janeiro.
La policía local informó este viernes que entrará en contacto con la Interpol para evitar que los libros y grabados robados -incluyendo una obra de 1592 firmada por el alemán Hans Staden- acaben siendo vendidos a coleccionistas extranjeros.
El autor del robo, descubierto el martes por un bibliotecario que buscaba un libro pedido por un científico, no dejó ningún tipo de rastro, y conocía perfectamente el valor y la localización de cada obra.
De los 24 'in-folios' (libros originales de 70cm de altura) sobre la botánica y la fauna -con paisajes panorámicos del Brasil colonial y de la vida de la familia imperial portuguesa- que fueron robados, 17 fueron llevados enteros y de los otros fueron cortados los grabados de mayor valor.
"Parece que el ladrón tenía las llaves de la sala. Por eso estamos cambiando todas las cerraduras", dijo a la prensa el director del Museo, Alex Azevedo, profesor de paleotología.
"Vamos a liberar recursos para instalar inmediatamente un circuito interno de TV en la biblioteca", agregó.
Para la jefa de la biblioteca del Museo, Laura Maria Takche, "las obras robadas son de un valor incalculable. La persona que ejecutó el robo conocía muy bien los archivos". La especialista agregó que el robo "estaba en curso" cuando fue descubierto.
"Encontramos in-folios en los que los grabados ya habían sido cortados con un estilete pero que aún no habían sido retirados", explicó.
Especialistas, historiadores y antropólogos brasileños reaccionaron con indignación ante el robo, usando expresiones como "escándalo", "pérdida inestimable" o "tragedia cultural".
Para el antropólogo Octavio Velho, del Museo Nacional, la desaparición de las obras es "un escándalo" y muestra la precariedad de una institución que lleva adelante investigaciones de avanzada y conserva archivos de enorme valor.
En por lo menos los últimos 20 años "los gobiernos sucesivos ignoraron ese patrimonio y el museo que posee una de las mayores colecciones de historia natural del país", lamentó Velho.
Los recursos del orden de 40 millones de reales (14 millones de dólares), prometidos en 2003 por el gobierno federal para restaurar el museo, hasta el momento no fueron liberados.
El Museo fue fundado por el emperador Joao VI en 1818 en el centro de Río de Janeiro, y la biblioteca, inaugurada en 1863, reúne más de 20.000 obras, entre ellas mil 700 in-folios y otros 2 mil 500 libros raros.
Con la proclamación de la República, los archivos fueron transportados al Palacio de Quinta da Boa Vista (en la zona norte de la ciudad).
El museo de 7mil m2 no dispone de un sistema especial de seguridad ni de protección contra incendios. En 1995, una momia egipcia de 3 mil años resultó dañada por una gotera en el techo y encharcada por la lluvia, que acabó por inundar la sala donde se encontraba.
mvc