México está viviendo un nuevo fenómeno social. Sus ciudadanos se están acostumbrando a vivir en la inseguridad. "Hoy es el fenómeno social que estamos viviendo en México, y cada vez va a ser más acelerado. Los umbrales de tolerancia de la población (a la inseguridad y la violencia) en general tienen una capacidad de adaptación verdaderamente impresionante", asegura el profesor Benjamín Domínguez, quien fue asesor de la Procuraduría General de la República y hoy lo es de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Domínguez plantea que la ola de violencia que se vive en México comienza a ser similar a la que se registró en Colombia a finales de los años 80.
El profesor Benjamín Domínguez encabeza el programa Asesoría y atención a víctimas de la violencia, que trabaja con quienes han presenciado ejecuciones, secuestros, violaciones y demás crímenes. Sin embargo, el experto advierte de la posibilidad de que este tipo de apoyo no sea prestado sólo a víctimas, sino a la población en general, incluyendo a los niños.
"Ni la policía ni nadie le puede garantizar a una persona que no va a sufrir un hecho violento, y lo que pensamos es que las personas tienen que aprender a vivir en la inseguridad y a reconocerla como un factor de riesgo en sus vidas", afirma.
Añade que enseñarle esto a una persona que enfrentó una situación de violencia suena bien, pero aceptar que en México a los niños hay que enseñarles esto, "resulta aterrador".
Mario Carranza Aguilar profesor de la Universidad Autónoma de Sinaloa y que integra el equipo que encabeza Domínguez ha sido testigo de cómo el tejido social en ese estado se ha ido descomponiendo, y cómo la convivencia se viene abajo. "Todo mundo tiene inconformidad, le gente se siente amenazada, agredida, tiene temor de salir, tiene más cuidado, no ha llegado a situaciones delirantes como en algunas zonas del Distrito Federal, de enrejarse, pero para allá van", advierte.