Quién no recuerda la escena de la cinta Alicia en el país de las maravillas en que la protagonista llega a una fiesta de no cumpleaños. Si hay un no cumpleaños, cómo sería un regalo para este tipo de fiesta. Ahora imagine, si lo logra, como sería un obsequio de no cumpleaños diseñado por una niña que odiaba estudiar, que nunca fue una buena estudiante, pero que logró titularse debido a una promesa echa a su madre.
Esta es la historia de Amparo Serrano, una diseñadora gráfica que en algún momento se dedicó a cantar: ?grabé un disco con un cuate?. Le gusta que le digan Amparín, tiene 35 años, una imaginación digna de los mejores cuentistas y la visión de un antropólogo social: ?Siempre estoy rodeada de gente y de cada uno he aprendido muchas cosas. Estos productos son traumas, en principio los míos, y después los de amigas mías?.
La marca a la que se refiere es Distroller, una tienda de regalos hechos a la medida: ?La idea es que la gente se identifique con alguno de los productos que se vende, por ejemplo alguien que se acaba de divorciar, que ha engordado algunos kilos o que acaba de someterse a una cirugía plástica. El chiste es que encuentres regalos que no darías en esa ocasión, son regalos para no ocasión?, señala Amparín en entrevista con EL UNIVERSAL online.
Distroller comenzó siendo una línea de chamoy que tomó su nombre porque los productos eran tan ácidos que ?destruían? la flora intestinal. Al final Salubridad echó el proyecto para atrás, pero ya que la marca estaba registrada, se siguió conservando el nombre: ?Como nombre nace hace 10 años con un juego de mesa que se llama El Picudo, el cual fue un fracaso total porque nadie lo compró. Hubo dos ventas, la de mi mamá y la de mi tía Lupe. Para no tener que enfrentarme a eso en mi casa, los mandé a quemar porque iba a ser terrible llegar y encontrar en la sala de mi casa 2 mil juegos que no se vendieron.
El Picudo fue el padrino de todos los demás: ?Se trataba de ser el más picudo, es decir del que tuviera más guaruras, más aviones, más yates y ganaba el que tuviera más, todo era un poco en burla. Era una especie de Monopoly?.
Amparín recuerda que tras esto empezó a hacer cerámica y bolos para bautizo y primera comunión: ?Luego me uní con unas amigas y empezamos a trabajar con madera. Hasta ahí se acumularon dos productos. Luego empecé la joyería y actualmente en Distroller ya contamos con 250 productos y otros 250 en la línea de Joyería Infalible?.
Los productos de Distroller están hechos para esas partes oscuras que casi todos tenemos, el rechazado, el darkie, el triunfador, el looser: ?No hay gente que vaya y no se identifique. La edades de nuestros clientes son variadas, pero generalmente son niñas como de 15 años y niñitas como de 10?.
La empresa es una sociedad encabezada por ella; sus socias son quienes están al frente del resto de las tiendas. Se trata de siete mujeres que oscilan entre los 35 y los 40 años. Amparín relata que no recuerda de cuánto fue su inversión inicial: ?Yo compraba la tasa en donde venden la cerámica, la pintaba y la vendía. La inversión realmente fue nada, hasta que compré el horno, el cual me costó 8 mil pesos, esa fue la primera inversión fuerte. Todo se ha financiado del mismo negocio, los mismos negocios me han dado para financiar el siguiente proyecto?.
La primera tienda la abrieron en octubre y se localiza en Prado Norte. Tras ella se desencadenó la apertura de cinco más, se localizan en Satélite, Avenida de la Paz, Bosques de las Lomas, Toluca y Cancún. El rango de precios de sus productos es de 35 pesos, como un encendedor, hasta de 2 mil pesos, como una virgen de latón con recortes de papel. Emplean a 50 personas.
El papel de Amparín es crear: ?Para mí las ventas, vienen un poco secundarias. El chiste de esto es crear. Si no estuviera haciendo lo que hago, me moriría, es mi oxígeno. Lo principal es sacar todas las ideas que tengo con la intención de que le guste a la gente. Yo creo que por añadidura se está vendiendo porque todo está saliendo del corazón, no hay mucha mercadotecnia. Soy como el vocero de lo que a la gente le gustaría decir pero que a lo mejor en determinada manera no se atreve a decir.
¿A qué atribuyes tu éxito?
A que sale del corazón porque nunca lo hice con la intención de ganar mucho dinero, obviamente no molesta tener dinero, pero el objetivo era sacar todo lo que tenía adentro, a quién le gustara excelente y si no pues... Por ejemplo, en Sanborn´s cuando empecé vendiendo tarjetas a la gente no les gustó, me decían 'oye no puedes hacer algo más tierno, no en vez de esto puedes poner un osito que diga te quiero' porque las tarjetas estaban con un poco de este humor negro, no las admitieron del todo?.
¿Cuáles son sus productos más demandados?
Es un mono que inventé que se llaman los Neonatos que son unos monstruos bebés que acaban de nacer y que vienen de un país llamado Neonatilandia. Entonces las niñas van a las tiendas a recibir a su bebé y le tiene que arrancar el cordón umbilical, poner un curita y vacunarlo contra la tuberculosis. Las niñas se vuelven locas porque realmente representa un compromiso para ellas cuidarlo. Yo les digo que si no cuidan al bebé, se muere y eso pasa cuando empiezan a perder peso. Entonces yo finjo en la tienda que ya perdieron peso.
Por eso es importante estar en las tiendas para explicarles cada producto porque cada uno tiene vida y una historia. Estoy tratando de hacer un libro para cada producto para explicar la historia de cada uno.
Hay otra línea que se llama Dr. Chui, es un doctor homeopático que te receta para combatir enfermedades tales como que siempre repruebas. Entonces te da medicina que hace que te saques 10. Hay otras para ser popular o para que tu mamá te de permiso de ir a la fiesta, en ese caso se le administra a la mamá, se le pone en el café sin que se dé cuenta y como a las dos hora ya te da permiso.
Este Distroller se ha dado el lujo de rechazar a grandes tiendas departamentales en las que muchos matarían por introducir sus productos: ?Me gusta que los productos estén en las tiendas. Liverpool y Sears nos han ofrecido meter los productos y yo no he querido porque siento que les quitan la originalidad. Yo creo que alguien que realmente tiene mente de negociante lo haría, yo no la tengo, soy chafísima y de milagro estoy haciendo dinero, nunca lo pensé.
Lo que quiero es que el único lugar donde se vendan sea en nuestras tiendas, de otra forma creo que se le quita su parte padre, porque con eso tengo la certeza de que si sale un regalo de ahí en ningún otro lugar lo van a encontrar?.
¿Tienen franquicias?
Sí, aunque la franquicia no es como todas. Haz de cuenta la mitad de la tienda se la damos a alguien que esté realmente interesada. A lo mejor me convendría más acaparar todo el mercado, pero siento que si la gente es dueña de una parte de la tienda, le va echar todas las ganas del mundo, por eso esta idea de que de la mitad sea dueñ@ quien va a atender la tienda y el otro porcentaje lo dividimos.
Gloria Mendielle, encargada de las franquicias de Distroller, explica que lo que se requiere para adquirir una franquicia es, en principio, que el interesado crea en el producto y que tenga el tiempo para manejar su propia tienda.
Quien quiera convertirse un distroller debe asumir los gastos operativos como costo del local y remodelación, entre otros. El inventario inicial es aportado por Amparín y las utilidades se reparten un 51% para Distroller y el 49% para el dueño de la tienda. Se hace un contrato a tres años.
Sus planes próximos son poner algunas tiendas en Estados Unidos: ?Ya estamos en pláticas con personas en Nueva York, Los Ángeles y en Laredo, sería mi ilusión máxima entrar a ese mercado, así como empezar una fundación en la que todos los productos sean hechos con apoyo de las comunidades?. Actualmente trabajan con los tarahumaras, una comunidad de San Juan de los Lagos y las Carmelitas descalzas.
Al finalizar Amparín hace un llamado a combatir la piratería: ?No tienes idea de la cantidad de gente que se ha pirateado nuestros productos. Lo peor de todo es que he invertido mucho dinero en abogados para que traten de salvar esto porque si hay algo mexicano padre lo deberían de respetar. Están agarrando algo que no es suyo y la que tiene que perder todo soy yo porque no nos amparan mucho las leyes. Lo que hemos hecho es en el caso e la joyería, tenemos un sticker, una huella y una firma que avala que es original. También nos hemos defendido con las envolturas?.
Más información al 56620319
Comentarios y propuestas a: ana.rosas@eluniversal.com.mx
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