El Pico de Orizaba, en Veracruz, se ha convertido en el volcán más importante para ser estudiado por la comunidad científica, dado que sus condiciones atmosféricas y climatológicas son similares a las del planeta Marte, afirmó el investigador Rafael Navarro González.
El creador del Laboratorio de Química de Plasma y Estudios Planetarios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dijo que la idea de estudiar este volcán es con miras a la colonización de Marte, la cual ocurriría después de 100 años, toda vez que se ha desechado por completo la existencia de vida en aquel planeta.
"Es un proyecto que inició hace seis años con el propósito inicial de tratar de entender las variables metereológicas que hay en el Pico de Orizaba en las diferentes alturas, para ver cómo la temperatura afecta al crecimiento de los árboles, lo cual podría ser importante para en el futuro poder introducir una vegetación en Marte", precisó Navarro.
Lo que hemos hecho en el Pico de Orizaba, agregó, fue instalar unas 15 estaciones metereológicas a lo largo de la cara norte y sur del volcán, las cuales están registrando los cambios de temperatura en el suelo a diferentes profundidades y en algunas zonas por arriba de la superficie, esto es para ver cómo oscila la temperatura.
Es un estudio largo, advirtió, porque el clima oscila cada año, entonces entre más adquisición de datos haya, las variaciones van a ser menores y vamos a poder sacar una estadística de cómo cambia la temperatura a lo largo de los años y cómo esa temperatura está influenciando al crecimiento de los bosques.
Creemos, dijo el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, que los bosques no se pueden desarrollar a alturas grandes, porque además de que necesitan hacer fotosíntesis, sus hojas toman la luz solar y el bióxido de carbono de la atmósfera que produce sus nutrientes.
Sin embargo, continuó, hay un componente que ellos -los árboles- no pueden adquirir, que es el nitrógeno que a pesar de que está en la atmósfera, esta molécula está totalmente inerte y los seres vivos no la pueden asimilar, excepto las bacterias que viven el suelo, acotó.
Abundó que estas bacterias son capaces de tomar este nitrógeno de la atmósfera y lo convierten en amoniaco que es un fertilizante que las plantas pueden tomar desde sus raíces y así pueden crecer.
El problema ahora, indicó, es la etapa en la que se encuentra actualmente el estudio, es que esas bacterias no pueden hacer esta fijación del nitrógeno a temperaturas muy bajas, porque esta reacción depende de mucha energía y a temperaturas bajas la fijación del nitrógeno se colapsa.
La idea de estudiar el Pico de Orizaba, expuso, es porque éste tiene la línea de bosque más alto que hay en todo el mundo -4 mil 400 metros de altura, aproximadamente- y tiene la ventaja que se ubica muy cerca de la línea del Ecuador -19 grados latitud Norte-.
Conforme uno se va acercando hacia los polos las montañas tienen bosques pero estos van a ser cada vez más abajo hasta que uno llega casi al Polo Norte, donde los bosques están prácticamente al nivel del mar, dijo.
Abundó que uno esperaría que conforme se acerca del Polo Norte al Ecuador, que es la zona más caliente de la Tierra, las montañas tendrían, sucesivamente, bosques más y más altos, hasta llegar al punto más alto que sería el Ecuador.
Sin embargo, esto no ocurre así, la línea de bosque más alta que hay en el mundo está aproximadamente a 19 grados, latitud norte que corresponde al Pico de Orizaba, por lo tanto se vuelve un volcán muy interesante, porque no sabemos con detalle actualmente a qué se debe que los bosques pueden llegar hasta una altura determinada y por arriba de ella ya no puedan desarrollarse, expuso.
El poder entender qué limita ese crecimiento de bosques a alturas más altas, que implica temperaturas más bajas, nos va a permitir en el futuro poder introducir árboles en zonas frías, por ejemplo de Marte, acotó.
Dijo que se sabe que el efecto directo para influir en el crecimiento de los bosques es la temperatura, la cual disminuye al subir la montaña, uno puede llegar a la parte más alta del Pico de Orizaba y las temperaturas son muy bajas, prácticamente por debajo del cero y tenemos hielo permanente.
Navarro precisó que dicho estudio, se realiza de manera coordinada entre un grupo de expertos en astrobiología de la NASA, la Universidad Veracruzana y la UNAM.
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