Dos agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP) murieron golpeados y quemados a manos de los habitantes de San Juan Ixtayopan, en la delegación Tláhuac. Un tercer agente logró ser rescatado por elementos de la Procuraduría local.
De acuerdo con autoridades de la PFP los policías realizaban investigaciones contra el narcomenudeo en la zona.
Sin embargo, vecinos de la comunidad aseguraron que los agentes encañonaron con sus armas a alumnos de la primaria Popol Vuh para robar a dos menores y huir a bordo de un taxi.
Los elementos Víctor Mireles Barrera, Édgar Moreno Nolasco y Cristóbal Bonilla Colín estaban bajo el mando de la Coordinación General de Inteligencia para la Prevención del Delito de la PFP.
La agresión ocurrió minutos después de la salida de los estudiantes, a las 18:20 horas. Cerca de 80 vecinos cercaron a los policías y, tras arrebatarle sus armas de trabajo, los golpearon.
Los agentes sobrevivieron más de dos horas a los ataques. Pasadas las 21:00 horas, Mireles Barrera y Bonilla Colín fueron quemados vivos. Edgar Moreno fue llevado al quiosco, donde pretendían amarrarlo y prenderle fuego.
Policías judiciales rescataron al elemento policial arrojando gases lacrimógenos.
¿Cómo deben actuar las autoridades en casos como este?