La confrontación superó las expectativas que de ella se habían previsto por la rigidez original del formato.
Los seis candidatos a la Presidencia de la República se lanzaron ataques, externaron sus propuestas y convocaron a la población durante el debate de ayer, en el que el Fobaproa, la necesidad de un cambio político para México y un ataque radical a la pobreza fueron los temas clave.
Los abanderados Francisco Labastida Ochoa (PRI), Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (Alianza por México), Vicente Fox Quesada (Alianza por el Cambio), Gilberto Rincón Gallardo (PDS), Porfirio Muñoz Ledo (PARM) y Manuel Camacho Solís (PCD) reiteraron las propuestas de gobierno que han expresado en sus respectivas campañas.
Fox ofreció abiertamente a los otros aspirantes de oposición una alianza en torno de sí mismo, lo que fue rechazado con diversos argumentos por varios de ellos, en particular por Cuauhtémoc Cárdenas, por considerar que la plataforma de gobierno del panista es opuesta a los intereses nacionales.
Una encuesta nacional realizada por EL UNIVERSAL revela que casi la mitad de la población no vio el debate. Entre lo que consideró la otra mitad sobresale el crecimiento en simpatías logrado por el aspirante que menos ataques lanzó: Gilberto Rincón Gallardo. Las personas consultadas dan asimismo al panista Vicente Fox como ganador del debate.
Intelectuales, líderes políticos, autoridades del Instituto Federal Electoral y miembros del clero coincidieron en que el nivel del debate entre los aspirantes se elevó y señalaron que los electores tendrán más elementos para emitir su voto el próximo 2 de julio.
Senadores y diputados de las diferentes fracciones políticas afirmaron que el vencedor fue el candidato de su respectivo partido.
(Con información de Felipe de Jesús González, Mayra Nidia Aguirre, Alejandro Torres, Lucero Ramírez, Arturo Zárate y Jorge Herrera)
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