Para el ex presidente de Colombia, Ernesto Samper, no queda ninguna duda: sí, México se ha colombianizado. Sin embargo, asegura que hoy con las ejecuciones de capos, policías y periodistas México está pasando por la oscura fase del narcoterror que Colombia vivió en la década de los 80.
El ex mandatario asegura que tristemente ve cómo en México se repite lo que en su país sucedió hace ya casi dos décadas.
"¿Que si hay una colombianización en México? Claro que la hay", responde el ex mandatario, pero asegura que ojalá ésta se pareciera a la situación que se vivió en Colombia de finales de los 90, cuando se dieron serias bajas contra los cárteles.
"Desafortunadamente México está ahora en la fase que vivimos los colombianos en los 80, la fase del narcoterror", dice Samper.
Conocedor sin duda del fenómeno del narcotráfico, no vacila en afirmar que tarde o temprano, cuando el modelo represor muestre su fracaso, se comprenderá que quizá la única solución para acabar con el narcotráfico y su poder destructivo para la humanidad, es la despenalización del consumo.
Atrás parecen haber quedado aquellos días de agosto de 1994 cuando a las pocas horas de haber ganado en segunda vuelta la presidencia del país, Samper era acusado por Andrés Pastrana (quien años más tarde lo sucedería en el cargo) de haber recibido del cártel de Cali 3.7 millones de dólares para financiar su campaña.
Hoy Ernesto Samper se da tiempo para bromear y tumbado en un mullido sillón de piel dentro del centro de negocios de un lujoso hotel de Polanco, contesta a las preguntas de EL UNIVERSAL.Mientras responde, el ex presidente colombiano no deja de mordisquear un pan de dulce y las migajas en la solapa de su saco dan cuenta de que esa pieza no era la primera que había comido durante la mañana.
Ernesto Samper está en México para presentar su más reciente libro El salto global , obra que en uno de sus capítulos recibe el provocativo título "¿De quién es el problema de las drogas?" y que da marco al ex presidente para hablar de lo que él denomina una de las "patologías de la globalización": el narcotráfico.
¿De quién es el problema de las drogas?
Es evidente que no va bien el esquema de distribución de responsabilidades de la lucha contra las drogas. No puede ser que los países productores y distribuidores puedan cargar con el mayor costo de la lucha contra las drogas mientras que los países consumidores no hacen su propia tarea.
Cualquier estrategia de lucha contra las drogas tiene que estar referida a dos conceptos: el de integralidad y el de corresponsabilidad. Si no se establecen claramente los criterios y si las políticas de lucha contra las drogas no corresponden a esos dos criterios, el mundo se verá abocado más tarde que temprano a encontrar una alternativa distinta a la de la simple represión.
¿Hacia legalización?
Digamos a la no represión para no meternos con esa palabreja que está tan satanizada.
¿La despenalización del consumo es una alternativa viable?
Pues así lo están creyendo muchos países en donde se está despenalizando el consumo. En Estados Unidos hay 17 estados en los cuales fumar mariguana no es un delito.
¿Pero es la solución?
Podría llegar a serla si como se ha demostrado, y se está demostrando, que la represión no llega a ninguna parte.
En el caso de México que tanto hay que preocuparse del avance del narcotráfico. Desde que usted dejó de ser presidente (en 1998) a la fecha, ¿cuál es su percepción del avance del narco en nuestro país?
Es perceptible y a mí me preocupa mucho que México esté entrando en el túnel oscuro del terrorismo en el que nosotros estuvimos en los años 80.
¿Del terrorismo?
Del narcoterror. Es decir, estos grupos criminales tratan de conseguir sus objetivos apelando o a la persuasión de la corrupción o a la represión, al terrorismo, a la violencia, esos son los caminos que ofrecen. Aquí no hay salida buena, es como saltar de la sartén para caer en el fuego.
En el caso de México usted afirma que es perceptible el avance, ¿qué tanto?
He notado un progresivo deterioro. No desconozco los esfuerzos que han hecho los distintos gobiernos, pero creo que se necesita una acción más integral y más eficaz, sobre todo en la preservación de las instituciones porque eso avanza y come como un cáncer a las instituciones.
¿No le parece que está frente a un espejo y que lo mismo que sucedió en Colombia se refleja en México?
Sí, de cierta manera cuando se me pregunta sobre la colombianización yo respondo que sí, que en efecto México se está colombianizado pero con el modelo de la Colombia de los años 80, un modelo dramático. Ahora México tiene que hacer esfuerzos para colombianizarse pero con el modelo que Colombia vivió en los años 90, que es cuando se inició la lucha frontal y sistemática e integral contra las drogas.