¿Qué es el sarampión y cómo se previene?
La enfermedad rebrotó en la ciudad de México y el área metropolitana. La Organización Panamericana de la Salud emprendió un estudio que explica la situación del virus. Entérate cuáles son los síntomasRebrota el sarampión en México
El sarampión es una enfermedad que se produce con fiebre, catarro y su principal complicación es la pulmonía, por lo que en esos casos se requiere hospitalización.
Los últimos casos de sarampión en México se registraron en el año dos mil, y desde 1994 no se registra una muerte por esta enfermedad.
Sin embargo, el primer caso conocido del brote de la enfermedad en territorio mexicano ocurrió en abril 2003 en el Distrito Federal. La Organización Panamericana de la Salud junto con la Secretaría de Salud capitalina emprendieron una investigación para conocer el estado del virus y las acciones a emprender. Estos fueron los resultados:
En 13 (54%) de los 24 casos conocidos, la fuente de infección no pudo ser identificada. El total real de casos, en consecuencia, debería ser de al menos 37 casos (24 casos conocidos y al menos 13 desconocidos).
Al menos siete (29%) de los casos ocurrieron en personas de origen rural.
Coberturas de vacunación:
Conclusiones:
Recomendaciones:
* Niños no vacunados de 6 meses a 9 años en todas las Áreas cuya cobertura con vacuna triple viral sea inferior al 95% o cuya concordancia entre el censo nominal (realizado por los trabajadores de salud a nivel local) y la población estimada en las proyecciones oficiales del censo de población sean menores al 90% requerido.
* Niños marginales incluyendo niños de la calle. * Niños cuyos padres evitan la vacunación por razones religiosas o culturales.
* Adultos jóvenes de 20 a 30 años de edad que viven o trabajan en zonas marginales, con alta migración de origen rural, zonas de prostitución, y trabajadores en zonas turísticas.
*Sería útil que los resultados preliminares en niños de la encuesta seroepidemiológica para sarampión (realizada como parte de la encuesta nacional de salud) sean puestos a disposición del Programa Nacional de Vacunaciones a la brevedad para apoyar en el análisis crítico de las coberturas de vacunación en vista del brote.
(Fuente: OPS)
El sarampión es una enfermedad de distribución universal y de gran trascendencia social. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, anualmente fallecen en el mundo mas de un millón de niños por este padecimiento o sus complicaciones.
El virus se contagia principalmente al inhalar aerosoles (gotas microscópicas en suspensión) de una persona infectada, tras haber sido expulsadas por la tos. Una persona con el virus del sarampión puede contagiar desde 2 a 4 días antes de que la erupción aparece y hasta que la erupción desaparece.
Los síntomas del sarampión comienzan aproximadamente entre los 7 y los 14 días después de la infección.
Una persona infectada empieza presentando fiebre, congestión nasal, irritación de la garganta, tos seca y presenta enrojecimiento de los ojos. Aparecen diminutas manchas blancas.
Al cabo de 3 a 5 días después de empezar los síntomas aparece una erupción con ligera comezón, adelante y abajo de las orejas y a los lados del cuello, que adopta el aspecto de superficies irregulares, planas y rojas que pronto comienzan a hincharse. En uno o dos días se extiende hacia el tronco, los brazos y las piernas, mientras empieza a desaparecer de la cara.
En el momento más intenso de la enfermedad, la persona se siente muy enferma, la erupción es intensa y la fiebre puede superar los 40° C. Al cabo de 3 a 5 días, la temperatura disminuye, el enfermo comienza a sentirse mejor, y cualquier mancha restante desaparece rápidamente.
En los niños sanos y bien nutridos, el sarampión raramente es grave. Sin embargo, el proceso puede complicarse con infecciones bacterianas como una neumonía (sobre todo en los bebés) o una infección en el oído medio.
La infección cerebral (encefalitis) es una complicación que afecta a uno de cada mil ó 2 mil casos. En casos graves puede producirse panencefalitis esclerosante subaguda (una grave complicación del sarampión) meses o años más tarde, la cual provoca daño cerebral.
Exiten vacunas eficaces, seguras y bien toleradas que protegen contra el sarampión. El médico es quién mejor le puede orientar sobre la conveniencia y uso apropiado de estas vacunas.
En la actualidad, los brotes suelen producirse en adolescentes y adultos jóvenes que no han sido inmunizados y en bebés demasiado pequeños para ser vacunados (es decir, menores de 12 meses de edad).
La mujer que ha tenido sarampión transmite la inmunidad (en forma de anticuerpos) a su hijo; esta inmunidad dura casi todo el primer año de vida. Después del primer año, sin embargo, la susceptibilidad al sarampión es alta. La infección por sarampión inmuniza a la persona de por vida.
¿Cuál es el tratamiento a seguir?
Un niño con sarampión siempre debe mantenerse en ambientes cálidos y confortables. Si aparece fiebre o una infección bacteriana secundaria, el médico atenderá estas condiciones.
(Fuente: MSD)


