La Habana.- El gobierno de Cuba deportó de manera sorpresiva al empresario Carlos Ahumada Kurtz con el argumento de que no cometió delitos en la isla y que el caso, de una "incuestionable connotación política", afecta estrictamente a México. El anuncio, difundido mediante un comunicado, reveló que el empresario declaró a sus instructores cubanos que la difusión de los videos sobre corrupción en México fue una "operación calculada deliberadamente para alcanzar objetivos políticos y planificada con meses de antelación".
Según la cancillería cubana, "el escándalo público desatado afecta de un modo u otro tanto a funcionarios y autoridades del gobierno como a otras personalidades políticas de México".
El comunicado precisó que se trata de un asunto interno de México sobre el que Cuba no debe emitir juicios.
La embajadora mexicana Roberta Lajous fue convocada en la cancillería cubana minutos antes de que trascendiera la noticia.
En México, la Secretaría de Relaciones Exteriores dijo que es inadmisible que el gobierno cubano haga juicios de valor, en torno del caso Ahumada, porque intervienen en la política mexicana.
(Con información de Natalia Gómez)