Obispos de diversas partes del país utilizaron ayer la tribuna de la misa dominical para reiterar el rechazo a la pastilla anticonceptiva de emergencia (PAE). En León, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), José Guadalupe Martín Rábago, dijo que espera del presidente Vicente Fox "una respuesta verdaderamente respetuosa de la vida".
Con el respaldo del director del Instituto de Bioética de la Universidad de Guanajuato (UG), el jerarca de la CEM fundamentó que la píldora "es abortiva" y reiteró el castigo de la excomunión "para quien la procure".
En la Catedral Metropolitana, el cardenal Norberto Rivera aclaró que la excomunión no se da a quien consuma una pastilla, "sino a quien tenga la intención de matar a un ser humano y que de hecho se consume ese asesinato".
En Ecatepec, el obispo Onésimo Cepeda Silva dijo a sus fieles que al usar el medicamento "aunque no lo quieran ver, cometen un aborto". Pidió a sacerdotes de la diócesis llevar el mensaje de la no utilización de la píldora.
El arzobispo de Puebla, Rosendo Huesca, aseguró que la PAE se convierte en abortiva al evitar la implantación del óvulo fecundado.
Por último, en Acapulco, el párroco de la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, Pedro Rumbo Alejandri, indicó que la Secretaría de Salud violó la Constitución Política, que "consagra el derecho a la vida", al aprobar la pastilla como política de planificación familiar.
Interrogado en San Cristóbal, Guanajuato, el presidente Fox se rehusó a tocar el tema. El jefe del Ejecutivo no acudió ayer a misa como acostumbra cuando visita su rancho.
(Con información de Blanca Patricia Galindo y Alfredo Mondragón, corresponsales)