La Secretaría de Salud anunció ayer que comenzará una campaña para capacitar a los prestadores de servicios de salud sobre el uso de la píldora de emergencia, entre otros métodos anticonceptivos; en respuesta, la Iglesia católica dijo que "no bajará la guardia" y concientiza ya a la población, a través de sus sacerdotes en las parroquias del país, para que desista de usar el medicamento. El obispo Guillermo Ortiz Mondragón, presidente de la Comisión de Comunicación Social de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), advirtió que no sólo quienes utilicen la píldora podrían ser excomulgados, sino aquellos funcionarios católicos que se den a la tarea de promoverla.
Asimismo descartó que por la promoción de la píldora se vayan a ver afectadas las relaciones con el Poder Ejecutivo, pero llamó a los funcionarios y a los especialistas a que expliquen no sólo los aspectos que van a favorecer la venta de un producto, "sino que hablen de todos los datos y posibilidades desde el punto de vista científico y de lo que significa un proceso de interrupción de una concepción".
Patricia Uribe, responsable del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud, recordó que entre las nuevas disposiciones resalta proporcionar información, orientación y apoyo educativo a individuos o parejas que les permitan tomar decisiones voluntarias conscientes e informadas acerca de su vida sexual y reproductiva.